Arte y ciencia según Licart

José Manuel Sales Pons
Experto profesor de equitación y entrenador de exitosos jinetes


CIENCIA y ARTE a menudo se consideran opuestos, erróneamente, en equitación. El "hacer" dominio del artesano y el "hacer" dominio del artista, en la equitación se reencuentran.

Pero es sobre todo en la alta escuela y a veces en el salto, donde se puede evocar el sentimiento de lo bello, propio del arte.

Arte y ciencia se completan. Si el arte es suficiente para producirse, la ciencia es necesaria para instruir.

Los artistas –que habitualmente se cuidan poco de instruirse- niegan este indispensable valor de la ciencia, como si ésta no constituyera la más simple y eficaz iniciación.

La equitación, en realidad arte científico, es la aplicación más o menos hábil de diversas ciencias. Reducir cada vez más a teoría la parte de habilidad que comporta, es el único medio que puede hacerla progresar y que permite dar a los jinetes –apelando a su reflexión- una instrucción que no sea en absoluto superficial, que permita hacer de cada uno de ellos unos buenos artesanos y cuya formación de reflejos habrá podido ser guiada con seguridad.

La constitución de la "máquina animal", el juego de los grupos musculares más importantes en su funcionamiento y los efectos fisiológicos de las ayudas, por ejemplo, son conocimientos indispensables para la doma y para obtener del caballo, cualquiera que sea su utilización, el mayor rendimiento.

Los medios actuales de investigación no permiten contentarse sólo con el empirismo. El cinematógrafo al ralentí, especialmente, nos ofrece la posibilidad de precisar los conocimientos transmitidos por los antiguos y sobre todo de separarse definitivamente de la estática que, en equitación, en donde todo es movimiento, no deja de dar ideas falsas.

Hay que resaltar además, que sólo las realidades pueden satisfacer el deseo de comprender y de aprender de la juventud actual, más realista que los predecesores. El "hacer" ya no les resulta suficiente.

Los conceptos racionales se imponen cada más en la instrucción ecuestre.

Hasta aquí la Introducción que escribió el propio Licart a su libro "EQUITATION RAISONNEE". Sólo se nota que está escrito hace tres cuartos de siglo porque habla del "cinematógrafo al ralentí". Hoy, gracias a Dios, disponemos de muchísimos más medios de investigación que nos ponen mucho más al alcance del que quiera, el progresar –repito, el límite se los pone uno mismo- en equitación. Conceptos y exposición de los mismos, más claros que lo de Licart, imposible.

Aprovecho que estos días he estado releyendo las obras completas de Nuno Oliveira, para mí el mejor caballista, expositor de sus ideas, de los últimos años. Transcribo las frases que repite a menudo y que, seguro, nos ayudarán a reflexionar:

"En todas las artes, hay que aprender la técnica hasta en sus más mínimos detalles. Seguidamente el artista remata su obra sublimando esta técnica, gracias al Amor"

"El arte es la sublimación de la técnica por el Amor"

"El arte ecuestre comienza por la perfección de las cosas más sencillas"

"El arte es la sublimación de una técnica profunda. Es, saber amar profundamente"

"El arte es crear lo que nos viene del interior"

Paz y espero que os sirva a alguien