Cuando el caballo se mueve en equilibrio ¡Que sensación más fantástica!

Publicación en Topiberian - Enero 2015.

La sensación cuando montamos un caballo equilibrado es que todo es fácil ¡no tengo que hacer nada! No tengo que hacer nada porque soy uno con el caballo, igual que si estuviéramos bailando.

Sin embargo sobre un caballo desequilibrado nos sentimos como en un barco con la proa baja, incapaces de ir en línea recta. Un caballo sin equilibrio no tiene el control sobre la longitud ni la velocidad del tranco.

Cuando tienes esta sensación tu mayor deseo es que se equilibre, cargue con más peso sobre el posterior y utilice más los músculos que los tendones y las articulaciones, lo que es en resumen la finalidad de la doma.

La clave para mejorar el equilibrio es comenzar por pedir trancos más pequeños. Nosotros mismos cuando pisamos irregular lo primero que hacemos es acortar la longitud de nuestra zancada; lo mismo ocurre con los caballos, tienes que hacer que reduzca la longitud de sus trancos. A la vez poco a poco iras dándole una mayor libertad por delante, permitiendo con ello que encuentre su propio equilibrio. Es la base de la reunión.

Desgraciadamente lo que se oye demasiadas veces es a los entrenadores pedir a sus alumnos que utilicen más pierna y vayan más hacia delante. Pero si el jinete utiliza más ayudas de piernas provocando que el caballo haga trancos más largos, lo que ocurrirá es que nuestro caballo se desequilibrará mucho más.

Como hemos dicho el jinete puede mejorar el equilibrio del caballo haciendo que los trancos sean más pequeños, pero para poder hacer esto, el jinete debe tener una posición a caballo bien asentada, para que el caballo no lo desequilibre.

También debe asegurarse de que el caballo responde inmediatamente a las ayudas de parada y de partir, solo así serán efectivas las medias paradas; éstas son la herramienta que tenemos para pedir a un caballo que haga trancos más cortos. A partir de aquí el jinete podrá montar más adelante, aumentando la energía del caballo obteniendo un equilibrio más reunido.

El jinete debe tener control sobre su propio equilibrio.