El estrés de los caballos se incrementa durante las competiciones

María Villagrasa Ferrer

El aumento de los niveles de cortisol se considera una respuesta fisiológica que permite al animal manejar las situaciones a las que debe enfrentarse, ya que los altos niveles se encuentran incluso durante la preparación del animal para la competición. Los niveles de cortisol regresan a su valor inicial aproximadamente una hora después de concluir la actividad.

Los caballos pueden experimentar un aumento del estrés durante las competiciones y eventos ecuestres, sin embargo dicho estrés es relativamente suave e incluso puede ser beneficioso según una reciente investigación realizada por científicos austríacos, alemanes y franceses.

Según informa thehorse.com, los investigadores midieron los niveles de cortisol en la saliva de caballos adultos antes y después de varios eventos y señalaron que el estrés aumentaba de forma significativa durante la actividad pero que a menudo disminuía rápidamente, según Christine Aurich, DVM, PhD, profesora en el Graf Lehndorff Institute y en la University of Veterinary Sciences en Viena. El análisis de los niveles de cortisol, a menudo denominada la hormona del estrés, se ha reconocido en los últimos años como una medida precisa del estrés.

Los eventos ecuestres investigados en el estudio incluían la presentación para la venta, doma clásica y salto, entre otras. La saliva se recogió una hora y media hora antes de la actividad así como inmediatamente después y 5, 15, 30, 60 90 y 120 minutos más tarde. Los niveles de cortisol regresaron a sus valores iniciales aproximadamente una hora después de la finalización de todos los eventos excepto en la competición de salto, afirma Aurich. Después de los saltos, los niveles se habían reducido de forma significativa aunque no llegaron a los valores iniciales ni siquiera dos horas después de acabar la competición.

En todos los casos los niveles de cortisol eran todavía más bajos que los de los caballos jóvenes que recibían su adiestramiento inicial con silla, los caballos que eran transportados y en especial, los animales que habían pasado por una cirugía, añade Aurich.

"Esta respuesta de estrés se tiene que considerar fisiológica y permite a los caballos tratar con las situaciones a las que deben enfrentarse", afirmó. El incremento de los niveles de cortisol durante los eventos fue menor en los caballos más viejos y experimentados. "Nuestra investigación demuestra que a pesar de que tienen respuesta al estrés, estos animales ya están habituados a los eventos y dicha respuesta disminuye con el tiempo", continúa. Algunos de los valores del cortisol están relacionados con el estrés físico que se deriva del ejercicio únicamente, pero muchos caballos tenían niveles elevados de cortisol antes de empezar la competición, mientras estaban siendo preparados en los establos, "anticipándose a la monta o al concurso... y esto no lo causa el ejercicio físico", afirma Aurich.

Este estudio forma parte de un proyecto de investigación mucho más grande en el que se analiza los tipos de estrés a los que se ven sometidos los caballos debido a la intervención humana, según Aurich.

Mareike Becker-Birck, DrMedVet, del Graf Lehndorff Institute for Equine Science en Neustadt, Alemania y primer autor de este estudio, presentó su trabajo durante el 6º International Equitation Science Conference en Uppsala, en Suecia, en julio.