Entrenamiento ecuestre: ¿Cuan diferente es un caballo de otro?

Rubén Morales
Técnico Agropecuario y especialista reconocido internacionalmente en Metodología Internacional de Perfeccionamiento Ecuestre basada en su precisión, intuición y percepción al momento de enseñar a los caballos. Chile.


Efectivamente los caballos son diferentes, lo que observas, lo que obtienes y lo que debes hacer con cada caballo es muy diferente de uno a otro.

De hecho es bueno elevar la percepción hasta darse cuenta que el mismo caballo puede requerir diferente trabajo cada día, es posible enfocarse de modo diferente cada día para con ese mismo caballo y abordar el entrenamiento de una manera diferente.

Cuando describo el porque actúo diferente con el mismo caballo suelo describir la razón particular, casi siempre tiene que ver con que el caballo expresa de manera diferente la misma sensación inicial.

Proposición inicial

La proposición inicial es como la primera piedra que el caballo pone en tu camino a ver si tropiezas, es como un anzuelo en donde el caballo ve si picas o no.

Si no percibes la proposición inicial, ésta puede crecer hasta un punto en que toda persona se dé cuenta de que el caballo esta queriendo decir algo. En términos de energía es cuando el caballo comienza a poner más energía sobre su expresión, más y más según cada caso.

También están los defectos que se manifiestan por una reducción de la energía expresada por el caballo.

En un extremo, esto se representa por los caballos que comienzan por ponerse nerviosos hasta que arrancan contra todo, correspondiendo estos casos a un incremento de la energía y en el otro extremo se encuentran los caballos que se no se atreven a salir de la cuadra hacia las canchas de trabajo, que corresponden a los casos de reducción de la energía.

Los defectos en que hay exceso de energía tienden a ser más manejables que los carentes de energía, porque el caballo no puede sostener por demasiado tiempo un derroche energético.

Sin embargo cuando el caballo se defiende a través de inmovilizarse en alguno de sus grados, es mucho mas difícil porque son pocos los medios que pueden permitir obligar a un caballo a moverse cuando a decidido cortar la energía que nos entrega. El dolor y el miedo no son útiles para desbloquear a un caballo en esta situación, a la vez son problemas que progresan lento y retroceden rápido.

Entre estos dos extremos hay un sin fin de tonalidades y defectos que se basan en dificultar el perfeccionamiento a través de poner energía de sobra y energía insuficiente.

La proposición inicial es la característica más marcada que tiene tu caballo al principio de la sesión de trabajo. Muchas veces es difícil de percibir, es solo un poco de tensión, pero que si no se desbloquea, deja al caballo en posición de buscar maneras más bruscas de oponerse al perfeccionamiento. Personalmente trabajo aquellos mínimos defectos que sobresalen. Al principio de la sesión me concentro en desbloquear los defectos por pequeños que sean.

Luego cuando el caballo está equilibrado en su trabajo es más eficiente elevar el nivel.

Estos aspectos están directa y completamente relacionados al desempeño deportivo, ya que es equilibrando las sensaciones como llegas a lo mejor de las acciones. Si reduces las distracciones de tu caballo, le van quedando los ejercicios deportivos como únicos pasos a seguir.

Pero si tu caballo esta concentrado en un defecto y tú quieres llevar a cabo el entrenamiento con el defecto a cuestas, puedes consolidar un problema.

Hay interminables maneras de un caballo para recibir al jinete. Lo importante es recordar que estas son como una piedra en el camino que el caballo pone al jinete y que le permite averiguar cuánto puede restringir o permitir el progreso.

También hay muchas proposiciones iniciales que son leves y se disuelven con un trabajo clásico de calentamiento, pero es más efectivo si conoces el defecto y lo trabajas en base a sus características particulares.


Características del caballo.

Detalles como los recién mencionados muchas veces pasan luego a ser las características del caballo, porque al no ser desbloqueado, el caballo te mantiene entonces complicado con su primera idea y persiste.

Esto es lamentable, porque una idea no debiese dominar el escenario como para caracterizar un caballo, esto ocurre por falta de técnica que permita moldear las sensaciones del caballo.

Un caballo trata de mantenernos ocupados en un defecto con justa razón, porque de ese modo él se evita nuestra manipulación.

Imagina si le dices a un niño pequeño que limpie todo el rancho y se lo dices de mala manera, él seguramente te dirá que no piensa limpiar nada y por el contrario va a seguir jugando fútbol con sus amigos.

Si lo catalogamos como catalogan al caballo, diríamos: este niño no sirve porque se arranca y se va a patear la pelota, no tiene aptitudes para el trabajo. ¡Pero si es apenas una reacción! Esas reacciones espontáneas del caballo también son muchas veces sin mayor motivo, pero las personas se quedan estancadas en éstas sin moldearlas correctamente y terminan por moldear al caballo defectuosamente.

Entonces nos podemos dar cuenta que una idea que el caballo usa para probar al jinete, pasa a ser una supuesta característica y un defecto, sin embargo no es más que una idea que dejaste crecer y que especializaste demasiado.

Si comprendemos que los caballos nos enfrentan con estas ideas, que son mínimas al principio, antes que las dejemos crecer, veremos que ellos no son tan diferentes en su esencia, pero nosotros a través de dejar crecer ciertos rasgos y suprimiendo otros, percibiendo algunos e ignorando otros, formamos y acrecentamos las diferencias entre los caballos.

Si comienzas a comprender como se comportan los pensamientos y tendencias del caballo puedes ver que cada caballo es como un árbol de granja donde se han cortado ciertas ramas y se han fortalecido otras, algunos tienen un árbol de comportamiento armónico y equilibrado y otros son como esos árboles desafortunados que han sido podados sin criterio.

No hay un árbol idéntico al otro, pero esas diferencias no son las que nos importan, lo que necesitamos comprender son las similitudes. Un productor de uva, se especializa en lograr una viña uniforme y aunque cada parra tenga su propia expresión, es manejada para producir lo mismo que las otras parras.

Las similitudes

No importa el desperfecto de un automóvil, el técnico lo encuentra y lo repara. Hacia donde hayan crecido las ramas de una planta, el jardinero las conduce y poda para hacerlas florecer. Cuando conoces o tratas de conocer la esencia de algo y percibes su estado normal, natural o equilibrado, verás que puedes distinguir las alteraciones o desvíos que un ser haya experimentado.

Dentro de todo ser, hay un ser perfecto que pudo haberse manifestado. En el caballo también, pero sabemos que nuestros caballos son cualquier cosa menos una manifestación de todos nuestros deseos.

Lo que yo hago es buscar al caballo perfecto que está en todo caballo. No te debe parecer extraño lo que estoy diciendo, es muy tangible. Todo lo que debes hacer es poner atención en percibir y recordar las virtudes de los caballos y preguntarle a tu caballo porque no las manifiesta.

Lo central y lo secundario.

Son varias las cosas que se cumplen en el fondo; Por lo tanto es verdad que los caballos son diferentes, es verdad que son muy similares y es verdad que los puedes perfeccionar, si sabes que hay un caballo perfecto en su interior.

Entonces ¿Con cual verdad nos quedamos?

Todas debemos tenerlas presentes, pero lo determinante es donde pones tu atención. Todos los caballos son iguales y perfectos en su interior y son diferentes y defectuosos en sus máscaras.

Entonces tenemos al menos dos esferas en las que concentrarnos, aquella donde todo es similar y aquella donde todo es diferente.

El perfeccionamiento ecuestre, como yo lo comprendo, consiste en desenmascarar gradualmente al caballo, capa por capa. Si estás conciente de la perfección que contiene cada caballo, lo que te falta es saber quitarle las máscaras y los trucos con que se protege.

Los defectos que tú ves a primera vista en el caballo son los colores más fuertes de su máscara. Si te quedás con eso, entonces ese caballo será así, con esa máscara. Pero si trabajas para quitarle esas caracterizaciones, será un mejor caballo.



Nadie conoce todas las soluciones a todos los problemas.

Es diferente montar un caballo de Eventing para un estadounidense que un caballo de Rodeo Chileno para un Huaso Chileno, un caballo de Reining para un Campeón Internacional o una pareja de caballos Cocheros para un Alemán.

Para mejorar el caballo Estadounidense necesito montarlo en montura de Salto, es un Warmblood, de 1.60 a la cruz, no es posible más de 1 hora porque la dueña no comprende que montes a un caballo por muchas horas como a un caballo vaquero.

Para mejorar al caballo Chileno debo usar espuelas de 4 pulgadas de diámetro, porque las de uso internacional no son aceptadas, con una montura local que estriba corto y muy hacia delante, quedas muy sentado más que montado, las riendas cilíndricas con casi una pulgada de diámetro y a algunos de los top, no les gusta que hagas sudar a sus caballos.

Para mejorar los caballos de Reining los monto en monturas de Reining, con el bocado que usa cada caballo. Los jinetes de rienda usan muy poco los trabajos clásicos de trabajo a la cuerda o riendas largas desde el piso, ellos gustan de enseñar todo desde la montura, pero esto sería más fácil si pudieras mejorar ciertas cosas desde el piso.

Los caballos de coche que engancho con un instructor Alemán, no son nada fácil, el señor menos. Cuando enganchas dos caballos al coche debes regular cada pieza de los arneses de forma exacta, ya que enganchar caballos requiere una regulación mecánica de los arneses muy parecido a regular el tren delantero de un vehiculo.

Esto equivale a que una pareja de caballos debe funcionar igual que las ruedas delanteras, con la correspondiente divergencia, convergencia, tracción, etc.

Luego viene la conducción de los caballos cocheros que te exige llevar estos caballos con elegancia, además debes llevar dos en vez de uno.

Como podrás ver, a veces trabajar con un caballo puede ser más complicado que el caballo en sí, ya que tienes que adaptarte a otras monturas, riendas, bocados y como si fuera poco a las costumbres de cada cliente, región y deporte.

Entonces no debes crear la solución para el problema del caballo, debes crear la solución que sobreviva a las restricciones de cada lugar, sumado a las dificultades del caballo, más las restricciones técnicas de cada lugar.

¿Y cómo se aprende a diseñar soluciones tan variadas?

Además de todas las razones que todos conocemos, como necesitar algo de experiencia y conocimiento, esto es posible cuando tú buscas la esencia perfecta que está dentro de los caballos, independientemente de todo lo que los rodea.

Cuando eres capaz de ver la esencia idéntica común entre los caballos y no te quedas pegado mirando sus máscaras no picando en sus anzuelos, entonces estás trabajando con la esencia del caballo.

A todo caballo lo puedes acercar a su esencia natural o perfecta, solo no debes creerle sus apariencias.

Luego debes trabajar en moldear sus defectos superficiales para comenzar el trabajo de uniformidad y perfeccionamiento. Si te orientas por lo que el propio caballo te muestr, puedes prácticamente deducir caso a caso las soluciones posibles.

Pero esto no se logra con una mente restringida o bloqueada, tienes que desarrollar la percepción que hay en tí, la percepción y lógica innata que tiene todo jinete.

El problema es que tal como los caballos se ven reducidos en sus desempeños después de pasar por ciertas escuelas, los jinetes y las personas también.

Ten cuidado de no restringir tu visión, amplía el lente con que miras y percibes, solo se trata de utilizar lo que traemos de nacimiento.

Después que se produce la estrechez de carácter y visión es difícil volver a ampliarla. Sucede lo mismo tanto en los caballos como en los jinetes.

Nacimos con capacidades enormes y después nos vamos moldeando a menores campos de percepción.