Finalidad y objetivo de la doma clásica o adiestramiento

Doma clásica y caballos- José Luis M Arquero
Jinete y entrenador de Doma Clásica. Asesor de ganaderos de caballos para el deporte. Actualmente trabaja en España para ganaderos de PRE


Esta disciplina tiene por objeto el desarrollo del caballo mediante un entrenamiento racional, metódico y equilibrado por medio del cual el jinete consigue que éste realice todas sus órdenes con armonía, equilibrio y actividad. El caballo se vuelve tranquilo, elástico, ágil y flexible, a la vez que se hace más confiado y atento a las órdenes del jinete, llegando a formar con él un binomio perfecto.
Estas cualidades se manifiestan por:

  • La franqueza y la regularidad de los aires.
    La armonía, la ligereza y la facilidad de los movimientos.
    La ligereza del tercio anterior y el remetimiento de los posteriores cuyo origen es debido a una impulsión, siempre activa.
    La sumisión a la embocadura con una descontracción total y sin tensión ni resistencia alguna.
  • El caballo da así la impresión de manejarse por sí mismo. Confiado y atento, obedece generosamente las indicaciones de su jinete, permaneciendo absolutamente derecho en todos los movimientos en línea recta y ajustando su incurvación a las trayectorias curvas.
  • Su paso es regular, franco y suelto. Su trote es libre, elástico, regular sostenido y activo. Su galope es regular, ligero y cadenciado. Las caderas deben siempre mostrarse activas a la menor indicación del jinete y por su acción, animan también a todas las partes del caballo.
  • Gracias a su impulsión, siempre despierta y a la flexibilidad de sus articulaciones que ninguna resistencia paraliza, el caballo obedece de buen grado y sin dudar, y responde a las ayudas con calma y precisión, manifestando un equilibrio natural y armonioso tanto físico como mental.
  • En todo su trabajo, incluso en la parada, el caballo debe estar “en la mano”. Se dice que un caballo está “en la mano” cuando el cuello está más o menos elevado y arqueado según el grado de doma y la extensión o reunión del aire, y acepta la embocadura con un contacto ligero y suave y una completa sumisión. La cabeza debe permanecer en una posición estable y por regla general, ligeramente por delante de la vertical, con una nuca flexible siendo el punto más alto del cuello, y el caballo no opone ninguna resistencia a su jinete.
  • La cadencia se aprecia en el trote y el galope y es el resultado de la propia armonía que muestra un caballo cuando se mueve con regularidad bien marcada, impulsión y equilibrio. La cadencia debe mantenerse en los diferentes ejercicios de trote o de galope y en todas las variaciones de estos aires.
  • La regularidad de los aires es fundamental en doma clásica.
  • Los orígenes del adiestramiento se remontan hasta tiempos inmemoriales de la Edad Media, cuando oficiales de todas las caballerías europeas empezaron a practicar algunos ejercicios con ánimo de mejorar su manejo del caballo.
  • De su evolución a lo largo de los siglos y la inquietud por un mayor desarrollo en esta disciplina se crearon lo que hoy conocemos como las altas escuelas. Las primeras se crearon en las cortes renacentistas con tres estilos diferentes: la alta escuela Española de Viena (fundada en 1572), la Portuguesa de Marialva (fundada por Felipe IV en el siglo XVII) y la Francesa de Versalles (fundada por Luis XIV en el siglo XVII) y después, la Cadre Noir de Saumur.
  • En las dos primeras primaba el control y el alto grado de compostura, mientras que la francesa se caracterizaba por un estilo más ligero y el paso alto. Todas estas escuelas se crearon para que los oficiales de caballería aprendiesen o perfeccionasen la monta.
  • En ellas, la tradición clásica de la doma está considerada como forma de arte. Las tradiciones de los grandes maestros que originaron lo que hoy conocemos por doma clásica siguen mantenidas vivas actualmente en las escuelas anteriormente citadas, que aún siguen en activo, o en nuevas escuelas, como la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, en Jerez, fundada por Don Álvaro Domecq Romero, considerándole por ello una de los mayores impulsores de la doma clásica en España.
  • Todas las razas de caballo pueden practicar y obtener los beneficios que la práctica de la doma supone. En la alta competición las razas más usadas son las llamadas sangre caliente, como son los hannoverianos o los trakehners, ya que presentan, en general, una mejor constitución para la realización de los ejercicios de doma.
  • Otras razas tienen mayor facilidad para otros ejercicios. Es el caso de las razas barrocas, como son el caballo español, el lipizzano o el frisón. Estas razas son capaces de realizar los aires elevados y de más reunión con una mayor facilidad que los de sangre caliente.
  • No obstante, la raza del ejemplar no juega un papel demasiado influyente en la competición. La pureza de muchas razas se pierde cada vez más, en busca de un caballo mejor para el deporte.
La competición:

  • Básicamente, la competición trata de que el caballo realiza una serie de ejercicios en los distintos aires (paso, trote y galope), atendiendo a las órdenes que su jinete le da. El juez cuenta con la serie de ejercicios que el binomio realiza en pista. Éste dará una nota entre el 0 y el 10 por cada ejercicio. Después de haber acabado la prueba, el juez da unas notas de conjunto, en las que se valoran los aires, la impulsión, la sumisión y la posición y asiento del jinete, su corrección y el efecto de las ayudas en su caballo. Dichas notas, junto con alguna otra nota (por ejemplo la del paso largo en las pruebas de menores), tienen coeficiente dos, lo que hace que se duplique su importancia. Finalmente, se hace una media de todas las notas de cada juez. El binomio que más media obtenga será el ganador de la prueba.
  • La competición comienza en los niveles preliminares, en los que el juez desea ver libertad y equilibrio por parte del jinete. Es papel de los entrenadores el fijar las bases del trabajo futuro. En las primeras pruebas, el binomio sólo ha de realizar ejercicios básicos al paso y al trote.
  • La dificultad va avanzando en una serie de categorías, que van desde un menor grado de dificultad hasta una última, en la que más nivel se exige, llamada Gran Premio. Dicha categoría es la usada en los campeonatos internacionales y en los Juegos Olímpicos.
  • Hay dos tamaños de pistas: pequeña de 40x20 m y estándar de 60x20 m. Cada uno tiene letras asignadas a las posiciones alrededor de la arena para especificar donde se realizarán los movimientos. La pista pequeña se utiliza para los niveles más bajos del adiestramiento.
El Campeonato de Europa:

  • Es el campeonato más importante a nivel Europeo y el de más fama a nivel mundial, pues actualmente los mejores jinetes son europeos, se celebra cada año y es clasificatorio para los mundiales.
  • El Campeonato Mundial de doma clásica o adiestramiento.
  • El Campeonato Mundial de Doma es el máximo torneo a nivel mundial de la doma clásica. Se disputa cada cuatro años desde 1966 y a partir de 1990 se celebra en el marco de los Juegos Ecuestres Mundiales (JEM).
Nivel olímpico:

  • Esta disciplina se aceptó en los Juegos Olímpicos en 1912 y las pruebas olímpicas son las más avanzadas. Este nivel de la prueba exige la mayor habilidad y concentración del caballo y del jinete.