Frenos: empezando desde cero

Dr. Andrés Rusiñol
Médico Veterinario


La mayoría de los caballos aceptan los bridones sin mayor problema. Su acción es solo dentro de la boca del caballo: en la comisura de los labios, la lengua, las barras y en algunos casos el paladar. Prácticamente no ejercen acción directa sobre la nuca o la barbilla.

Los filetes pueden diferir entre sí no solo en su grosor, sino también en su forma, en el número de uniones y en el material utilizado. Existen hasta forrados de goma o silicona, utilizados en caballos nuevos, lastimados, resentidos o particularmente sensibles.

Es necesario hacer notar que un bridón trabaja correctamente sobre la boca del caballo si ha sido minuciosamente elegido, debe estar ajustado de forma que se encuentre lo más alto posible en la boca, pero sin comprimir la comisura de los labios ni salirse del espacio de las barras. El bridón debe tener el ancho preciso para que no se mueva de un lado a otro de la boca, no debe ser demasiado corto, ya que esto lastimaría la comisura de los labios. Si fuere muy largo, se movería de lado a lado en la boca y sería muy inestable para el animal. Hay que tener en cuenta que entre más delgado sea el diámetro de la porción que apoya sobre las barras, más severa será su acción en la boca, y serán más recomendados para caballos menos sensibles, en tanto que los filetes más gruesos se recomiendan para caballos sensibles.

Hay que hacer hincapié en que los caballos que tienen una lengua gruesa o una acotada distancia entre las ramas del maxilar inferior o una combinación de ambas circunstancias, no resisten la presión del bridón sobre la lengua y tratan de aliviarse pasándola por encima del mismo, si lo permite la altura del paladar, si no permitimos esto entonces tratará de sacar la lengua por los lados, al inicio ocasionalmente, y después continuamente. Incluso podemos lograr “dormirle” la lengua por falta de retorno venoso a raíz de la presión.

La mayoría de los problemas con la lengua de los caballos están en relación directa al uso de las manos del jinete con mucha fuerza y/o a tensiones del caballo. El trabajar en mejorar la flexibilidad del caballo y cuidar tener un contacto suave con la boca es la mejor manera de resolver este problema.



Video: El efecto del filete




Teniendo en cuenta este tema, es que existe la propuesta de la monta sin embocadura como una opción más para montar con la tranquilidad de no perjudicar la boca del caballo.