Pasaje del Capítulo II del libro "Yo frente a mí: lo invisible de la vida y el lado mágico de los caballos"

Graciela Arroyo de Bofill: Lic en Psicología, amazona de primer nivel - Máximas Exigencias (Adiestramiento), instructora de nivel Avanzado de la Federación Ecuestre Argentina y Coach Level One de la Federación Ecuestre Internacional

YO FRENTE A MÍ: LO INVISIBLE DE LA VIDA Y EL LADO MÁGICO DE LOS CABALLOS Filosofía, Psicología y Autoayuda deportiva
Volumen II



Un breve pasaje del Capítulo II:
Cuanto más hierro haya en la boca del caballo, más lejos se está del arte - Alois Podhadjky
  • La Equitación es un arte
  • La búsqueda de la belleza y el goce estético
  • Poesía: Hechiceros - Graciela Arroyo
El Método Gaiper (Método de Ajuste Introspectivo Perceptivo) tal como lo explicara en el volumen I de la serie del libro "Yo frente a mí: un nuevo método para la enseñanza y el aprendizaje de la equitación" o como fuera analizado en el DVD "Yo frente a mí: más allá de la equitación", aúna la técnica del Adiestramiento clásico con todo aquello que, sin ser específicamente pertinente a la Equitación en sí, hacen que la misma se enriquezca extraordinariamente, de manera tal que podemos ver entonces con claridad por qué además de un deporte, la Equitación es un arte.

La palabra Adiestramiento está relacionada con la acción de adiestrar, o sea preparar a un individuo para desempeñarse en alguna actividad, estableciendo un proceso con características específicas tales como ser intencionado, gradual, programado e integral para la obtención de respuestas apropiadas para alcanzar un determinado fin. El verbo adiestrar está referido por lo tanto a hacer diestro ya sea a un animal o a una persona y gracias al adiestramiento es posible adquirir una destreza para hacer las cosas con precisión acorde a lo enseñado.

Debemos tener en cuenta que una parte del Adiestramiento (incluyendo el Adiestramiento del caballo), consiste en que a través de un correcto proceso de aprendizaje se desarrollen habilidades que serán reforzadas en el plano físico, por la repetición mecánica de la acción en cuestión en lo que hace al afianzamiento de la técnica. Con esto se está remarcando que:
  • el Adiestramiento radica en el aprendizaje de habilidades correctas mientras que
  • el entrenamiento se ocupa de la repetición de una acción que podrá ser adecuada o inapropiada según cómo haya sido ejecutada.
Postulado de esta manera, el Adiestramiento deberá englobar entonces a un entrenamiento que también deberá ser acertado, puesto que si se entrenan errores, estos tendrán preponderancia en el resultado final sobre el buen equilibrio y la perfecta técnica y armonía.
O sea que es posible llevar a cabo un entrenamiento basado en errores y ello será precisamente lo que el jinete entrene y lo que el caballo aprenda: errores.

Lamentablemente los animales siempre han sufrido los excesos y la barbarie del hombre en todos los ámbitos, incluyendo también aquellos espacios dedicados a los malos entrenamientos.
El término barbarie está definido como la "actitud de la persona que actúa con violencia y crueldad, sin compasión ni humanidad, contra la vida o la dignidad de los demás".



Así como la trastienda de los circos encierran en su mayoría el horror del penoso sometimiento y dominancia a través del dolor y del padecimiento de los animales para lograr el brillante show que muestran, así muchos jinetes inescrupulosos proceden con sus caballos en la soledad de su mal entendido Adiestramiento, confundiendo a su caballo con un esclavo sometido a sus antojos o equivocándose al considerarlo como un verdadero enemigo.

Si bien muchas de las resistencias y desobediencias del caballo podrían encuadrarse para el jinete dentro de una táctica bélica por la incitación a la pelea que entrañan (que por parte del caballo no es más que la habitual lucha en la manada hasta que queda establecida la dominancia del más apto ejercida a través del liderazgo), nunca la violencia por parte del jinete es el mejor camino.



Tampoco debemos confundir el significado de la palabra Doma, referida a la doma clásica, porque habitualmente se la asocia a la doma gaucha, que es muy difundida dado que es ofrecida como un espectáculo de tradición arraigada en usos y costumbres, equivocados por cierto, en los festivales de jineteadas, aceptándola como un fenómeno que hace al patrimonio cultural de la Patria, sin tener en consideración la violencia que la misma entraña y lo lejos que se encuentra de ser una forma civilizada de educación para el caballo y que está, mucho más distante aún, de ser un arte ya que se destruye la fineza del sentir del caballo bajo la fuerza bruta que en muchos casos, los aniquila incluso físicamente. En este contexto es imposible tener en cuenta y plantear la consideración de la moral del caballo para no quebrantarla.
Si la palabra Doma estuviera asociada con la doma clásica o con la doma india, sería compatible la utilización de este término puesto que los métodos empleados en ambas formas, están lejos del abuso y la brutalidad.



Los elementos básicos necesarios para que la Equitación pueda ser denominada un arte, son el equilibrio y el tacto ecuestre.
Fórmula:
     Arte ecuestre = Equilibrio + Tacto ecuestre



Si el jinete no logra armonizar su cuerpo con el movimiento de avance del caballo siguiendo el empuje de sus patas, sólo estaría encuadrado dentro del amaestrar circense. Los mismos movimientos de Alta Escuela ejecutados sin impulsión, concentración, actitud, equilibrio y sin estar bajo el control ejercido por las correctas ayudas implementadas para lograrlo, diferencian el arte ecuestre de la simple ejecución de un caballo amaestrado que cualquiera podría manejar simplemente dando una orden.

Wenceslao Rosell Urquiaga dice: "La equitación es un arte plástico porque el jinete conocedor modula al caballo".
En palabras más simples es como moldear una barra de plastilina.
La barra es rígida cuando recién tomamos contacto con ella y si queremos doblarla para darle alguna forma, en esta condición, se partiría no pudiendo darle estructuración alguna hasta que no haya sido amasada y calentada por nuestras manos previamente.
Recién entonces y gracias a dicho proceso, tendrá la plasticidad necesaria para poder adoptar la forma que nuestra creatividad requiera.
De la misma manera se puede moldear al caballo, dándole la soltura y la flexibilidad necesaria a través de un correcto calentamiento, para luego poder reunirlo dándole la forma deseada.
  • La flexibilidad es una condición necesaria para que pueda doblarse fácilmente adaptándose a cualquier cambio en cualquier circunstancia.
  • La soltura está relacionada con la agilidad dado que se trata de la facilidad, gracia y rapidez para moverse o para realizar algo.
El caballo siempre adopta la forma que le da su jinete, siendo por lo tanto responsable de que el mismo trabaje con su lomo hundido o no, o sea invertido o redondo, correcto o incorrecto.