Pasaje del Capítulo IX del libro "Yo frente a mí: lo invisible de la vida y el lado mágico de los caballos"

Graciela Arroyo de Bofill: Lic en Psicología, amazona de primer nivel - Máximas Exigencias (Adiestramiento), instructora de nivel Avanzado de la Federación Ecuestre Argentina y Coach Level One de la Federación Ecuestre Internacional

YO FRENTE A MÍ: LO INVISIBLE DE LA VIDA Y EL LADO MÁGICO DE LOS CABALLOS Filosofía, Psicología y Autoayuda deportiva
Volumen II





Un breve pasaje del Capítulo X:
"El jinete no puede dominar al caballo, si no se domina a sí mismo" - Von Oeyhausen
  • El autocontrol
  • Tipos de inteligencia útiles para un jinete
  • Poesía: Duda – Graciela Arroyo
  • La perseverancia
  • Análisis filosófico aplicado al jinete
El control de sí mismo tanto físico como mental es fundamental en la práctica de la Equitación.
En general se enseña la técnica hípica, pero poco se tiene en cuenta acerca de aquellos temas que hacen a una Filosofía de vida, la cual sería muy útil de tener siempre presente en cualquier momento de la existencia
. Quien sea jinete, debe aprender con más razón todavía, a registrar y a dominar las propias emociones como así también a controlar aquellos pensamientos negativos que habitualmente se presentan, ya que sin autocontrol, será presa fácil de la cólera, el rencor, el temor o tantas otras emociones nocivas.
Se trata de bucear en el propio interior sin renunciar al objetivo deseado, ejerciendo control sobre sí mismo para poder encontrar la falla desencadenante del descontrol, esforzándose a la vez por hallar una rectificación que le permita la superación del desorden producido.

También al ejecutar cualquier ejercicio dentro de una rutina de entrenamiento, será necesario controlar la ansiedad y el equilibrio interior, para que su ejecución esté en ritmo con el caballo y para que en el siguiente ejercicio no se presenten dudas sobre el movimiento requerido, volviéndolo torpe, dudoso o erróneo.
Será útil entrenar no sólo el cuerpo para lograr una buena técnica, sino también entrenar la mente para ser poseedores de autocontrol y de concentración, elementos que proveerán del sosiego necesario para realizar ejecuciones con armonía pero a la vez con potencia.
Cuando existe autocontrol, la convivencia con el caballo será más agradable gracias a la templanza ejercida y a través de este aprendizaje, también será posible trasladar este comportamiento al trato social en general, aplicándolo en grupos de cualquier índole.
Existe una gran diferencia entre montar con reacciones carentes de control por parte del jinete, y una monta con firmeza que encauza la conducta del caballo ejerciendo una correcta mesura.
Un jinete con una apropiada formación hípica, demuestra el dominio sobre su caballo a través de la firmeza en lugar de perder el control de sus emociones que lo llevan a descargar en el caballo su propio desorden. Resulta esencial en este punto el autocontrol para no ser presos de la ira, corriendo incluso el riesgo de poder lastimar al caballo bajo el efecto de esta emoción violenta.

Thomas Jarrett y Cindy Jarret en sus cursos "Facilitated Equine Emotional Learning" ayudan a los jinetes a descubrir, conocer y manejar sus emociones a través del trato con los caballos, aprovechando que ellos reflejan en el acto el estado emocional de quien lo monta y la forma de ser por la cual atraviesa su jinete en ese preciso momento.
Con respecto al manejo de la agresividad, refieren que los caballos no aceptan cuando el jinete descarga su ira contra él considerándola una expresión inaceptable.
Cuando la ira pasa a ser actuada, o sea expresada, deja ya de ser una intuición para el caballo dado que ya se trata de una amenaza manifiesta, reaccionando por lo tanto de diversas maneras como una forma de rebelarse o de huir frente a la misma.

Psicológicamente hablando, cuando la acción del individuo utiliza una situación real que se halla de alguna manera vinculada con una conflictiva infantil de carácter inconciente por haber sido reprimida, su actuar, más que una forma de actividad racionalmente emprendida, resulta ser una excelente ocasión para poder realizar una descarga de esa ira existente en forma latente en algún rincón escondido de sí mismo, sin sentirse culpable por ello, al considerar justificada esa descarga violenta.

Karla McLaren, en su obra "Emotional Genius", hace referencia a la "agilidad emocional" que es la que permite a los sujetos que la poseen tener la habilidad de poder realizar un ajuste instantáneo en su comportamiento, liberándose de la carga emotiva para poder retornar a su equilibrio y calma interior.
Es esta una clave importante para encontrar el éxito en una relación responsable con el caballo.
Por el contrario, un jinete que no es agresivo pero que está totalmente sumido en el miedo, paralizado por el temor, tampoco tendrá la posibilidad de reaccionar correctamente ante cualquier eventualidad por permanecer anulado por este sentimiento.

La correcta forma de entrenar no sólo contempla el aspecto técnico sino que además considera al autocontrol y a la concentración como importantes elementos a tener en cuenta a la hora de expresarse en el deporte, denotando serenidad.
De esta manera, la monta adquiere armonía, valor estético y brillo resaltado en grácil potencia.
El autocontrol es un aspecto importante que no nos permite batallar con el caballo, lo cual es inconducente y termina en un fracaso.
Perder la paciencia denota una falta en la capacidad de poder esperar con tranquilidad el tiempo necesario para la consecución de un objetivo siendo otro elemento más que puede resultar conducente a una disminución del control de sí mismo.

Por el contrario, aquel jinete que pueda controlarse, podrá comportarse mostrando el valor que posee para enfrentar sosegadamente los inconvenientes que deba sortear.
Andrés da Silveira, en su artículo "La doctrina del Centro" dice al respecto: "La persona que está centrada no reacciona ni con furia ni con desazón, no busca la revancha ni rehúye del combate, esta persona se controla a sí misma, busca en su interior adónde estuvo su error y procura corregirlo y mejorarse, esta es su victoria, es la victoria sobre sí mismo.



El centro (permanecer centrado) es algo que requiere disciplina y esfuerzo constante y una vez adquirido debe lucharse por mantenerse en él. ¿Por qué? Simplemente porque no somos capaces de mantenernos concentrados y atentos a nuestro interior en todo momento.
Porque requiere atención y cuidado permanente de las emociones, de los pensamientos y de nuestras acciones".
Por lo tanto será la serenidad la que le permitirá al jinete evitar los pensamientos negativos, manteniéndolo siempre animado, sin impacientarse ni frustrarse, ni desilusionarse, pudiendo evitar así el estrés, que tanto desorganiza a cualquier caballo.
Cuando esta Filosofía de la Equitación está presente en la vida misma del sujeto, con seguridad sus acciones corresponderán a un hombre de bien.