Las reglas para un trabajo correcto

Doma clásica y caballos - José Luis M Arquero
Jinete y entrenador de Doma Clásica. Asesor de ganaderos de caballos para el deporte. Actualmente trabaja en España para ganaderos de PRE.


Me gustaría compartir con todos ustedes las reglas que todo buen jinete debería tener en cuenta cuando comience el entrenamiento de un caballo.

La primera regla del buen jinete es mantener siempre la calma, sin ella el caballo no será capaz de entender nuestras ayudas y nosotros no seremos capaces de transmitirlas.
Un caballo no está tranquilo cuando estímulos externos lo pueden alterar, un trabajo insuficiente unido a la falta de actividad y la sobre alimentación producen un caballo nervioso.

La segunda regla es la impulsión. La tendencia hacia delante es el alma de la equitación. Cuando está presente, el caballo bien guiado por su jinete convierte la impulsión en un movimiento lleno de energía, soltura y fluidez sin precipitación, ésta es la base sobre la cual se construye un trabajo bien hecho. Cuando hablo de precipitación quiero decir que el caballo lleva un ritmo demasiado rápido, desequilibrado sobre el tercio anterior corriendo por tensión o miedo.

La tercera regla es la rectitud. Cuando un caballo va derecho cada pie sigue el mismo camino de la mano correspondiente, la columna vertebral y el cuello del caballo deben incurvarse con exactitud a la trayectoria curva de la figura ejecutada. La rectitud se consigue con ayudas correctas que el caballo aceptará con igual contacto a ambos lados, en estado de sostenimiento y en equilibrio dinámico en el que tanto los pares de piernas laterales como las diagonales soporten idéntica carga en todos los ejercicios, en una o en dos pistas.

Si seguimos estas reglas de la correcta equitación conseguiremos cumplir con los objetivos del caballo de doma, estos son: Ritmo, Relajación, Contacto, Rectitud, Impulsión, Reunión.

Recordar mis consejos: la transmisión desde los cuartos traseros viene desde atrás a través del dorso del caballo. Trabajar bien el dorso del caballo, muscularlo bien antes de enseñarle trabajos más avanzados y cuidar bien el contacto con la boca, este debe ser siempre ligero y constante.