Sentir todo el caballo


Tom Dorrance
Traducción de Pat Canahuate del libro "Tom Dorrance Talks About Horses. True unity Willing Communication Between Horse and Human"

Mientras más mayor me hago más me empiezo a dar cuenta de cómo la mayor parte de las personas parece que saben muy poco sobre cómo comprender el caballo completo - saben muy poco sobre lo que sucede en cada zona del caballo. Quizás, en general, tienen una buena idea de lo que pasa con el caballo pero no se dan cuenta, no saben lo que pasa en una zona específica por aquí o en otra zona específica por allí. Cualquiera de estas zonas puede estar bien o puede estar mal. La gente puede tener alguna idea sobre el resultado de lo que sale de ahí, de lo que se ve en una zona específica pero no se dan cuenta de lo que verdaderamente sucede en todo el proceso. Voy a decirles lo que creo que es esencial comprender.
Cuando observo a las personas y los caballos, a menudo pienso que cuando el caballo rehúsa hacer algo o quizás no está haciendo lo que el jinete le pide que haga es porque el sentido de autopreservación del caballo está activado. Esto hace que parezca que el caballo no quiere cooperar. Pero el jinete debe tener en cuenta la totalidad del animal: el caballo tiene una necesidad básica de autoprotección.

A menudo cuando trabajo con caballos y jinetes menciono esta necesidad básica de autoprotección; para mí esto incluye tres factores: el físico, el mental y un tercero. He estado pensando durante mucho tiempo sobre cómo mostrar el tercero con palabras, y mostrar la manera en que éste factor se entrelaza y se mezcla con los otros dos. Es el que menos se menciona pero estoy empezando a pensar que hay que reconocer que es el factor más importante: el jinete necesita darse cuenta de la necesidad que tiene el caballo de autoprotegerse en Mente, Cuerpo, y el tercer factor, en Espíritu. El jinete tiene que comprender lo que eso significa para el caballo para que pueda beneficiarse de lo que es el caballo, y de lo que eso significa para el caballo. El jinete debe darse cuenta de cómo la manera en que le presente las cosas al caballo puede asegurarle a éste que puede tener su autoprotección y a la vez hacer lo que el humano le está pidiendo que haga.
Esto será algo muy útil para ambos, caballo y jinete.

Si pienso en los años que han pasado no estoy seguro de que lo que estoy intentando explicar le haya quedado claro a todas las personas con quienes he trabajado. Hay personas que han aprendido solamente una parte y la han utilizado para cubrir las deficiencias de las otras partes. Y voy a añadirle algo más a eso- Yo mismo no sé cuánto más me queda por descubrir - Cuánto más hay que podría saberse.
Parece que la información llega por partes. Y así es como parece que le llega al caballo también. Hay un “tiempo” ahí; lo mejor es no apresurar al caballo si el caballo no está listo para ello. Sigues ofreciendo, intentando ayudarle lo más que puedas pero sin presionarle demasiado. Entonces llegará el momento en que lo pillará. Y creo que pasa lo mismo con las personas.

Esta mañana mientras dábamos de comer observaba a un potrillo. Tiene un poco más de una semana ya. Estaba lleno de vitalidad cuando se movía. Al segundo día se puso a jugar bastante y el tercer y cuarto días se enteró de que podía hacer todo tipo de piruetas y correrías. Y entonces su curiosidad fue en aumento y nos vigilaba cuando veníamos a darles de comer. Se veía cómo su curiosidad le movía. Estaba alerta pero quería explorarlo y mirarlo todo pero su instinto de autoprotección era muy fuerte. Era muy cuidadoso pero la curiosidad se le desbordaba.

Cuando Margaret y yo estábamos dando de comer a las yeguas el potrillo no se sentía cómodo y la madre actuaba muy protectora. A esa edad ella no hubiese querido que le molestara nadie. Ahora nos toleraba porque sabía que no pretendíamos hacerle ningún daño.
El potrillo se veía que quería establecer contacto pero su instinto de autoprotección no terminaba de dejarlo. Se acercaba hasta un punto, allí al lado de su madre, un poco inquieto y luego daba unos pasos y se alejaba. Más adelante se alejaba de su madre un poco más lejos porque estábamos al lado de ella. No intentábamos hacer nada y el potrillo regresaba solo. Luego de algunos viajes cortos por su parte se decidió y se alejó un poco más. Actuaba como si se hubiese marchado de casa. Dio varias vueltas pero no se quedaba quieto en un solo sitio por mucho tiempo. Nos quedamos allí sin movernos y esperamos y el potrillo regresó. Bueno, cada vez que marchaba y especialmente cuando se iba más lejos, cuando regresaba es cuando el potrillo se sentía mucho más seguro. No se sentía seguro cuando estaba lejos sino cuando regresaba. Al final pudimos tocarle y rascarle un poquito pero todavía se sentía inquieto.

A la mañana siguiente hubo un gran cambio. A la tercera mañana el potrillo ya nos esperaba. Estaba un poco escéptico pero podía acercarse, se recuperaba de ello y luego se marchaba pero podía regresar.
Creo que hoy es el quinto día del juego y nos está esperando con ganas. Vendrá y se acercará a nosotros. Y podremos acariciarle y rascarle y nos seguirá. Y todo este tiempo la madre sabe dónde está y mientras seamos nosotros seguirá tranquila comiendo.
A las yeguas les gusta que sus potrillos reciban atención. Me he dado cuenta de eso. Las yeguas son muy protectoras de los potrillos cuando son muy jóvenes pero cuando se van haciendo mayores, si pueden salir a explorar un poco y recibir más atención, creo que las yeguas son como todas las madres: están orgullosas de sus hijos y les gusta que les presten atención.

Esta mañana el potrillo me siguió y se alejó unos 75 pies (23m) del lugar donde comen. Debía sentirse muy valiente para alejarse tanto.
Mucha gente no se da cuenta de lo fácil que resulta destruir esa confianza que el caballo ha depositado en el humano -la relación de cercanía entre el caballo y el humano. Si el humano le permite al caballo utilizar esa confianza y esa cercanía, las mismas terminan haciéndose más fuerte en el caballo.
Pero en general el humano no se da cuenta de lo que el caballo intenta hacer, de lo que quiere que el humano aprenda. Es muy raro que el humano lo reconozca pero el caballo se desvive por compartirlo.
Normalmente la gente no sabe de lo que hablo. Así es que necesitamos encontrar una manera de comprender esta cosa que al caballo le sobra y que quiere compartir con el humano y que a su vez el caballo desea que el humano también comparta la suya con él.

Intentamos encontrar, estamos buscando la manera de poner esto por escrito para que la gente pueda utilizarlo para su beneficio y el de sus caballos. Tiene que ser una unión.
Yo solía decir “acercamiento” y “unidad” cuando intentaba explicar este concepto. Pero cuando ahora lo pienso, la gente escuchaba las palabras pero no entendían casi nada o no sacaban mucho de provecho. Se podría decir que levantaban un poco las orejas (hablo de las personas) cuando las mencionaba, como si se tratara de una terminología nueva para ellos. Pero cuando intentaba explicar más sobre lo que significaban normalmente esperaban hasta que hablase de otro tema sin intentar siquiera comprenderlas.
Si podemos encontrar una manera de sacarlo a la superficie la gente podrá darse cuenta de lo que tienen que hacer. Y entonces se les encendería la bombilla, captaría su atención. Podrían darse cuenta de lo que el caballo está realmente intentando hacer. Si esto no se logra comprender entonces da lo mismo si se tira todo esto a la basura.

La gente intenta hacer demasiado para el corto tiempo del que disponen. Les repito que no es absolutamente necesario el lograr que les funcione hoy mismo como lo es el que intenten comprender lo que está sucediendo. Necesitan darse cuenta que hay algo ahí que no han visto antes. O que hay algo ahí que se ha mencionado antes, algo que ha sucedido y de lo que se han dado cuenta pero que no sabían cómo interpretarlo en su momento. Aun así podrían haberlo aprendido pero no sabían cómo se podrían beneficiar de ello.

Lo que es importante es saber que no importa si sale bien o sale mal. Lo que importa es intentar entender lo que ha pasado para que haya salido bien o no tan bien. Eso es lo importante: si la persona puede entender lo que ha sucedido entonces quizás podrá ayudar al caballo a colocarse en una mejor posición para que salga bien. Esto le ayudará a evitar que el caballo se coloque en una posición donde no le saldrá bien. Hay tantas variaciones de esto que no se puede simplemente decir “Haz esto y el resultado será éste”.
El resultado final tiene que salir de la misma gente. Le digo a la gente que tiene que venir de ellos mismos, de su interior.

A la gente se le puede dar consejos, indicaciones y apoyo pero el “tacto” “sentimiento” “FEEL” no puede venir de nadie más que de ellos mismos; solamente ellos saben cuando llegan a comprenderlo y también cuando se hace efectivo, cuando les funciona.
He buscado en los diccionarios la definición de la palabra “FEEL” y no he quedado satisfecho con ninguna de ellas aplicadas a esto de lo que hablo en relación al caballo –ésta interacción entre el caballo y el humano. Cuando le hablo a la gente sobre el “FEEL” y el “TIMING”, me doy cuenta de lo difícil que puede resultar para ellos comprender lo que estoy diciendo.
Hay gente que montará un caballo durante toda la vida de éste y nunca comprenderán el sitio adonde intento llegar lo más rápido que pueda para tener una base. No me refiero a que intento controlarlo todo sino que intento llegar hasta un sitio donde si el caballo tiene problemas vendrá a mí o a un sitio donde puedo lograr que venga a mí si necesita seguridad y protección. Sin esa base me siento muy inseguro en un caballo. He visto gente que se pasa esa base por el forro y la mayoría sobreviven. Pero si tienen un caballo y no tienen esa base entonces no les funciona nada. Y entonces para sobrevivir, se deshacen del caballo. Y es lo más inteligente que pueden hacer porque sin esa base no deberían ni molestarse en intentarlo. Pero su caballo podría ser un buen caballo si le dan la oportunidad de desarrollarse de la manera que he descrito.

Personalmente me he dado cuenta que necesito saber exactamente en qué posición se encuentra el caballo; ¿Cuáles son las cosas qué le molestan? A veces parece que un caballo no comprende algo pero no parece que eso le moleste demasiado. Sin embargo hay otros caballos que si no entienden algo se molestan muchísimo. He aquí de nuevo la variedad, la individualidad.
Lo mejor que puedo hacer es intentar escuchar lo que me dice el caballo. No me refiero a dejarle que haga lo que quiera. Me fijo en lo que está haciendo: lo que entiende y lo que no entiende; lo que le molesta y lo que no le molesta. Intento ponerme en su lugar y sentir lo que el caballo está sintiendo y actuar desde su punto de vista.
Esto es lo que intento que los jinetes entiendan y hagan, que miren la situación desde el punto de vista del caballo y cuando actúen que se pongan en su lugar, no que lo miren ni que actúen desde el punto de vista del jinete. Normalmente el caballo tiene que hacer todo lo que le dice el jinete. Me gusta trabajar desde el punto donde se encuentra el caballo para así lograr que haga lo que necesito cuando lo necesito y donde sea que lo necesite.

Mientras más mayor me hago más puedo ver las cosas desde el punto de vista de los animales. Ningún caballo quiere que le hagan daño. El caballo puede reaccionar de formas que terminan haciéndole daño pero normalmente no es lo que se proponen, no es esa su intención. En cuanto a eso no son diferentes a nosotros. Tienen un sentido de autoprotección muy desarrollado.
Ese sentido de autoprotección se manifiesta de forma muy poderosa en los caballos y en todos los seres vivos. Tiene que ser así de fuerte en los caballos o ya no quedaría ninguno. Se hubiesen extinguido hace muchos años.
Por ejemplo, se puede ver a dos caballos metidos en una pelea y ninguno de los dos quiere hacerse daño pero aun así se exponen a la posibilidad de lesionarse o hacerse daño. Cuando entran a la pelea, cada uno piensa que será el otro quien terminará cediendo. El caballo opositor está sintiendo su propia presión. Le dará al otro una advertencia y si éste se retira, entonces no habrá pelea.

Hay mucha gente que no tiene ningún problema trabajando con caballos, hasta que llega la hora en que tienen que enseñarles algo. Necesitan aprender cómo preparar la lección para que ésta sea tan natural para los caballos como cuando estos se retan a una pelea.
Esto es algo muy profundo para el humano pero es muy eficaz. Durante un tiempo la gente puede que no pensara de esta manera ni llegara a estas conclusiones y puede que para enseñarle quieran hacerle daño al animal en vez de dejar que sea su propia presión que le enseñe. A veces la gente piensa que el castigo es la mejor manera de disciplinar al caballo. El caballo simplemente recibe el castigo y se resiente. Pero si se le presenta de tal manera que piense que se lo hizo a sí mismo, eso sí que lo respetará. Y entonces hará lo que le piden sin resentimiento.

Hay que comprender que el caballo no quiere realmente hacerle daño a nadie pero si las directrices no se entienden, el caballo puede enfadarse mucho aunque no sea eso lo que quiera hacer.
El caballo puede que no esté haciendo lo que el jinete le pide que haga pero según él, en su mente, está haciendo exactamente lo que tiene que hacer, desde su punto de vista.
La razón por la que el caballo puede oponer mucha resistencia puede ser porque el humano no ha pillado la parte de castigarle. No me gusta pensar en el castigo como la solución-creo que la solución está en enseñarle y apoyarle.
Estos son factores muy importantes que hay que sacar a la luz para que las personas utilicen sus cerebros y PIENSEN.

Cuando una persona está aprendiendo puede que piense que lo está haciendo bien y que lo comprende todo pero siempre puede que exista alguna duda. Quizás haga lo correcto en el momento adecuado. Quizás eso es todo lo que puede hacer pero el caballo no le entiende o quizás el caballo no responde correctamente en esa ocasión.
Si las personas consiguen entender la importancia de la COMUNICACIÓN entonces no desfallecerán pero si no logran entenderla no les será fácil.
Creo que todos sentimos malestares en nuestro interior. Si nosotros o el caballo nos sentimos molestos interiormente hay que dar por sentado que lo manifestaremos externamente. El caballo te indica donde radica lo que le molesta en su interior pero hay muchas variaciones en sus señales (Yo solía incluir esto tanto en la parte mental como en la física). Hay que darse cuenta, aprender sobre lo que pasa en el interior del caballo pero puede decirse que ese interior es bastante profundo. Y precisamente lo que nos trae problemas es cuando esos malestares, tanto físicos como mentales, se alojan dentro del caballo, en ese profundo interior. Si comprendemos lo que nos indica podremos darnos cuenta de lo que causa su malestar.

Yo no solía explicar mucho sobre el tercer factor, su ESPÍRITU, solía solamente mencionarlo. Pero en los últimos años he estado pensando mucho en ello. Quizás si la gente se diera cuenta de la importancia de esta parte del caballo podrían entender y darse cuenta de lo que le pasa, ¡directamente desde el interior del caballo! Y entonces les sería más fácil intentar comprender su parte física y su parte mental.
He sabido esto sobre los caballos toda mi vida pero no me había dado cuenta de la importancia que tenía el intentar calmar su interior. Siempre estaba tocando la superficie, tanto mental como física-sin llegar al interior del caballo. No lograremos conectar con su interior a menos que ofrezcamos hacerlo desde nuestro interior. El resto tiene que venir del interior del caballo. Estamos hablando de Cuerpo, Mente y Espíritu.

He ayudado a jinetes que pensaban que tenían caballos con problemas pero les digo que en realidad eran los caballos quienes tenían jinetes con problemas.
Estos jinetes no parecen darse cuenta que el caballo hace lo que piensa que debe hacer como caballo, aunque no sepa por qué ni para qué. Pero el caballo está seguro que eso que hace es lo que debe hacer y hará todo lo posible por hacerlo.
Cuando esto sucede, a menudo el jinete piensa que el caballo seguramente está haciendo lo que hace porque no quiere hacer lo que el jinete le pide. El jinete no se da cuenta de que el caballo está haciendo lo que le han enseñado.
Para cualquiera que haya tenido algo de éxito, ya sea en el trabajo diario de rancho o en competición, hay algunas técnicas que les funcionan, con las que se sienten cómodos. Utilizan estas técnicas y no se percatan de que hay otras maneras de hacer las cosas a su alrededor. Las usan para obtener buenos resultados en las maniobras apropiadas y también intentan utilizarlas en todas las demás maniobras, para las cuales no son apropiadas, para compensar.

Yo no sé nada de música pero hace años alguien comentaba sobre la diferencia entre una persona que aprende a tocar con solfeo y otra que aprende a tocar de oído. Si una persona aprende con solfeo podrá seguir mejorando porque tiene una base de aprendizaje. La persona que aprende a tocar de oído podrá hacerlo muy bien pero será más inconsistente, tendrá unas buenas melodías, luego habrá una laguna, un vacío de conocimiento pero intentará usar lo que sabe para cubrir lo que no sabe. He pensado en ello muchas veces en relación a algunas personas y sus caballos. Tienen algunas técnicas que les funcionan pero en vez de continuar estudiando y aprendiendo, siguen utilizando las mismas técnicas (las notas que conocen) y no se dan cuenta que hay muchas más que también pueden serles útiles. A veces hay notas sublimes pero entre ellas puede haber notas horribles o un tremendo vacío.

La gente se da cuenta, estoy seguro, cuando algo funciona y también reconocen cuando no funciona pero a menudo no saben separar ni distinguir la causa que marca la diferencia entre las dos. Cuando algo no funciona normalmente se le echa la culpa al caballo. Dicen que no está cooperando.
La gente tiene que darse cuenta de que tienen una enorme responsabilidad. El jinete puede ser sincero e intentar hacerlo lo mejor posible pero si no SABE no importará lo sincero que sea. No se enterará.
El jinete puede no darse cuenta que ha entrenado al caballo para que haga exactamente lo que hace. El jinete puede estar pensando que el caballo intenta hacerse con el liderazgo mientras que el caballo está pensando que lo está haciendo bien.

Cuando el caballo se siente confuso simplemente intenta sobrevivir y hace lo que puede para lograrlo, su cerebro se cierra.
A veces el jinete se aplica mucha presión a sí mismo para ir adonde quiere llegar desde el sitio donde está. Muchas veces no hay manera de responder a la pregunta sin tener en cuenta las circunstancias que la rodean. Si pudiera lograr que todos los temas encajaran en la pregunta, eso estaría muy bien, pero cuando hay tantos temas que se añaden a la pregunta, cualquiera de ellos o cualquier combinación de ellos pueden complicar la respuesta.
Los jinetes deberían buscar respuestas a sus preguntas temprano, en la superficie. Quiero que intenten descifrar algo. Quiero que intenten descifrar el caballo completo: cuerpo, mente y espíritu. Así quizás puedan darse cuenta de lo que les falta.