El caballo: algunos consejos

Portal Álvarez

La necesaria relación de confianza

Si hay algo que resulta imprescindible en el adiestramiento de un caballo, sobre todo cuando éste es joven, es la necesidad de establecer una relación de confianza entre el jinete y el animal. Un trabajo para el que se requieren grandes dosis de paciencia.

Algunos buenos consejos para conseguirlo son:
  • Dejar al caballo libre en una zona cercada. Este lugar deberá tener unas dimensiones aproximadas de 10 x 6 metros.
  • Entraremos en él junto al animal.
  • Le hablaremos con voz tranquilizadora, relajada pero segura; en tono bajo.
  • No nos acercaremos a él, sino que esperaremos a que sea el caballo quien se nos aproxime. Una vez que lo haga le daremos libertad, dejando que nos estudie con calma, que nos huela, que nos analice... Cuando ya haya tomado algo más de confianza será cuando nosotros procederemos a comenzar a acariciarle, siempre de forma pausada; sin hacer ningún movimiento brusco, que podría asustarle.
  • Una buena idea es darle golosinas o azúcar, con el fin de hacerle ver que somos sus amigos.
    Con estos pasos, de forma calmada, conseguiremos ganarnos su confianza; pero eso sí no deberemos tener prisa en ningún momento, puesto que eso podría echar por tierra el trabajo andado.

Debemos tener en cuenta que si el caballo confía en nosotros nos será mucho más fácil limpiarlo, colocarle el equipo....
Recordemos que un caballo, sobre todo si es joven, nunca debe ser obligado a hacer algo, sino convencido para hacerlo.

Comprender al caballo

Si pretendemos domar a nuestro caballo, primero deberemos entender su comportamiento ¿por qué se muestra testarudo?, ¿qué le motiva?, ¿cuáles son sus necesidades?... Sólo un caballo satisfecho, que se encuentre a gusto con su dueño y responderá correctamente a las órdenes que éste le dé.

Cómo mejorar el rendimiento físico del caballo

Antiguamente el caballo era un animal de trabajo del que nos valíamos a diario para múltiples funciones.
La aparición de la maquinaria para el trabajo pesado de campo, junto con el ritmo que hoy en día nos impone la sociedad, ha supuesto el hecho innegable de que en nuestros días apenas se monta o engancha un caballo regularmente.
Esto conlleva una serie de consecuencias positivas para el animal (que ha dejado de lado la dura tarea de campo), pero también supone algo negativo: la pérdida de forma física.
Resulta innegable que en nuestros días más que nunca, los caballos pasan largas horas (en ocasiones y por desgracia, días enteros), sin salir de sus cuadras ¿cómo van a conseguir así estar en buena forma para cuando al jinete se le antoje montar? Resulta imposible.

Limpieza completa

Tipo de limpieza que conviene realizar una vez el caballo haya finalizado su trabajo ya que en ese momento su cuerpo estará caliente, lo que favorece que la suciedad se suelte mucho más fácilmente.

  • Primero deberemos eliminar los restos de barro y de sudor utilizando el cepillo de raíces que pasaremos sobre la piel del caballo con suavidad para no molestarle. Hay que prestar especial cuidado a las zonas sensibles: cabeza, barriga y parte interior de las extremidades.
  • Después cogeremos la bruza y la pasaremos enérgicamente por cada parte del caballo. Conviene realizar alrededor de seis pasadas en cada lugar, sin golpear al animal con la bruza sino más bien apoyándola de forma suave pero firmemente de modo que las cerdas penetren en su pelo y limpien la piel.

  • Bruza
  • Después de cada pasada es conveniente limpiar la bruza, para lo cual la frotaremos contra la almohaza.
    La almohaza no es para limpiar el caballo sino para limpiar la bruza.




Almohaza de metal y de goma: sólo se utiliza para limpiar la bruza

  • Limpie siempre hacia abajo y hacia atrás.
  • Después se limpiarán los cascos.
  • La cara y el tercio superior se lavarán con las esponjas.
  • Por último conviene peinar la cola y la crin con un cepillo.

Limpiar con toallas calientes

Método adecuado para la limpieza del caballo en los días de frío, con el que evitaremos posibles resfriados.
Para limpiar al caballo de esta forma necesitaremos un cubo con agua muy caliente, una toalla lo más grande posible y un champú especial (sólo en caso de que exista mucha suciedad o que ésta sea de grasa); también le recomendamos que utilice guantes de goma (para aguantar el agua caliente).

La forma de hacerlo es como sigue:
  • Añadimos un poco de champú al agua caliente que tenemos en el cubo.
  • Introducimos la toalla en el agua hasta empaparla.
  • Escurrimos y desplegamos la toalla para pasarla por el pelo del caballo, durante sólo unos segundos (de esta forma ablandaremos la suciedad).
  • Envolvemos la toalla y frotamos con ella el pelo.
  • Pasamos la toalla suavemente en el sentido del pelo.
  • Repetiremos toda la operación por cada parte del caballo, cuidando de que el agua esté siempre caliente.
La higiene de la cuadra

No nos cansamos de recordar que la salud de nuestro caballo está muy íntimamente ligada con su higiene y con la higiene del lugar en el que se encuentra. Por eso es tan importante mantener una correcta rutina de limpieza de las cuadras.
No estamos hablando simplemente de "pasar la escoba"; la higiene debe ir mucho más allá e incluir la eliminación de parásitos o cualquier tipo de microbios que tanto gustan convertirse en compañeros de nuestros animales.
Debemos ser concientes de los numerosos problemas que puede acarrear una cuadra sucia: cualquier herida no sólo tardará más en curar si hay suciedad, sino que además puede infectarse incrementando notablemente el problema; enfermedades como la sarna o la tiña se dan en ambientes que no son correctamente saneados; los cascos se estropearán notablemente si permanecen más tiempo del necesario sobre estiércol con orina... todo ello sin hablar del peligroso deterioro que sufren los alimentos en este tipo de ambientes y las graves consecuencias que puede tener la ingesta de productos en mal estado.
En definitiva, un buen cuidador debe tener muy presente la labor de limpieza de cuadras. Para saber lo que hay que hacer y, más importante aún, cómo hay que hacerlo; hemos escrito este artículo del que estamos seguros obtendrá gran cantidad de importante información.