Los temibles fuegos artificiales: una historia de celebración y peligro (resumido y adaptado)

Derrama magisterial

La invención de los fuegos artificiales se le acredita a un monje chino llamado Li Tian, quien vivía cerca de la ciudad de Liu Yang hace mil años. Cada 8 de abril los chinos ofrecen sacrificios a Li Tian en conmemoración a la invención de los fuegos artificiales.

Además, desde esa época los chinos celebran con fuegos artificiales los acontecimientos más importantes como nacimientos, aniversarios y cumpleaños. Uno de los eventos en el que se muestra a los fuegos artificiales en su esplendor es en el Año Nuevo chino.

Las explosiones producidas por los fuegos artificiales se generan a partir de la mezcla de ciertos elementos químicos y fue así como se descubrieron por accidente: según cuenta una leyenda, un cocinero chino que utilizaba varios productos químicos que al mezclarlos por casualidad produjeron una explosión de color y magia en su cocina. Desde tiempos antiguos se les ha atribuido a los fuegos artificiales el poder de ahuyentar a los espíritus malignos y fantasmas con los estadillos que se producen al explotar los petardos y cohetes. Los antiguos griegos y romanos utilizaron fuegos artificiales para lanzarlos contra sus enemigos en las batallas y en la India eran muy utilizados en las ceremonias religiosas.

En Inglaterra los reyes y personas de sangre azul tenían a sirvientes exclusivos para montar espectáculos con pólvora, uno de los más antiguos eventos registrados fue la boda de Enrique VII en 1486.

Con el paso del tiempo, la fabricación de los fuegos artificiales ha ido evolucionando hasta llegar a los que hoy en día se conocen como juegos pirotécnicos. Existen de diversas formas, tamaños y colores que hacen de las celebraciones algo realmente mágico.

Hoy en día, a diferencia del siglo XIX, ya no se fabrican en el Reino Unido. Ahora la mayoría vienen de China, India y la República Checa. Asimismo, en los países sudamericanos se ha incrementado la fabricación artesanal de estos juegos pirotécnicos.

Pero lamentablemente el uso de los fuegos artificiales domésticos resulta ser de gran peligro y pueden provocar terribles accidentes como explosiones y quemaduras de alto grado.

Los seres humanos no somos los únicos que podemos estar en peligro. Las mascotas pueden tener conductas inusuales tales como ansiedad y episodios de agresividad por escuchar los ruidos que producen los fuegos artificiales.

También se produce una gran mortandad de aves por el estrés que provocan los estallidos. Además producen contaminación ambiental al punto de existir algunas propuestas de promover el uso de fuegos artificiales más ecológicos para evitar los trastornos que puedan ocasionarse durante el embarazo o problemas en garganta, ojos, pulmones, piel estómago y cabeza tales como mareos y hasta pérdida de conocimiento debido a los contaminantes emitidos: Monóxido de Carbono, Óxidos de nitrógeno y Dióxido de azufre.

Por un lado esplendor y por otro lado contrariedades por sus efectos negativos.

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