La teoría del aprendizaje: la llave a la enseñanza efectiva

Lucy Rees
Etóloga galesa reconocida internacionalmente que ha trabajado durante toda su vida para desarrollar una forma diferente de relacionarse con los caballos.


Existen distintas formas de aprender: la habituación, el conectar estímulo y respuesta, la creación de secuencias de movimientos, el evitar dolor o peligro... Cada una tiene sus características y su manera óptima de enseñar.

En general, no pensamos: "¿Cómo obligo al caballo?", sino: "¿Cómo arreglo las cosas para que la respuesta que quiero sea la más obvia y fácil, y las demás sean las difíciles?".

En cuanto el caballo haga el mínimo esfuerzo en la dirección deseada lo incentivaremos positivamente (felicitaciones de la voz y el cuerpo, caricias, relajación), haremos una pausa y lo repetiremos. El caballo no aprende bien cuando está forzado, su voluntad y sus movimientos sufren.

Se debe dar al caballo la opción de descubrir por sí mismo que el contacto con el hombre puede ser agradable. En este, caso nuestra herramienta no es una cuerda ni una cabezada, sino sólo un puñado de hierba verde.

El castigo nunca puede crear reacciones positivas y voluntarias. Entre ellos, los caballos usan el castigo de una única forma: "si te comportas así, tendrás que irte fuera de mi lado", y de esta manera lo entienden cuando les castigamos. Sólo utilizamos el castigo con caballos malcriados para enseñarles las reglas sociales: con el caballo suelto, cuando le echamos con rabia o enfadados por un mal comportamiento.

Cuando le decimos algo a un caballo utilizando su mismo lenguaje con nuestro cuerpo lo entiende perfectamente.
Es muy difícil aplicar el castigo con buenos resultados, ya que siempre produce miedo y desconfianza. La mayoría de los resabios nacen del mal uso del castigo, sobre todo por el castigo a reacciones de miedo, dolor o confusión. Un animal aprende a no hacer algo sólo cuando esta acción le produce inmediatamente resultados desagradables.

Por ello, es imprescindible aprender a enseñar de forma positiva; los resultados se ven no sólo en caballos que cooperan y se interesan sino también en la gente feliz en su trabajo.