Hula hoop


El Hula hoop produce beneficios tanto a nivel físico como psicológico.
Resulta ser un excelente ejercicio aeróbico y un muy completo ejercicio para trabajar abdominales.
Por otra parte ayuda enormemente a mejorar la psicomotricidad puesto que es necesario tener un buen control corporal general utilizando distintos segmentos del cuerpo que deben trabajar coordinadamente.

Algunos beneficios:
  • Beneficioso para la estructura ósea.
  • Fortalecimiento de los músculos del tronco y de la espalda, mejorando la flexibilidad de la columna vertebral.
  • Tonificación de los músculos abdominales y de la cintura evitando acumulación de grasa y retención de líquido en dicha zona.
  • Mejoramiento de la coordinación.
  • Estimula la concentración y la psicomotricidad.
  • Mejoramiento de la circulación y aumento de la resistencia cardiovascular.
  • Se produce un masaje en los intestinos y en los órganos.



El mágico mundo de la fluidez corporal

Educabilia

Montserrat Maestro es una experta en aros y movimiento. ¿En qué? En una danza no muy difundida, pero sí milenaria. Se especializa en la fusión de la danza, la técnica circense y las terapias alternativas, pero lo resume en el nombre de Hoop Dance. Hace más de diez años que se dedica al mágico mundo de la expresión y fluidez corporal.

Todos nos preguntamos qué es el Hoop Dance y ella nos responde: “Es esencialmente un juego, una herramienta saludable, terapéutica y social. Nos permite interactuar con la mayor parte del cuerpo, así como compartir e interaccionar en comunidad”.

Esta danza sólo se puede realizar con un aro, un círculo que permite que cualquier parte del cuerpo pueda funcionar como eje, lo que “potencia el equilibrio, la conexión y el fortalecimiento del organismo”, según la misma Montserrat Maestro detalla a la comunidad Educabilia. “El hula hoop trabaja nuestro centro y la coordinación entre el hemisferio derecho e izquierdo del cerebro. Entre muchos otros beneficios, la práctica activa el sistema digestivo y reproductor y fortalece la columna vertebral desde la base o sacro, hasta el cerebro. Activar y conectar este importante canal tiene una gran repercusión en la oxigenación celular del organismo: aporta una mayor afluencia de energía, consciencia del propio cuerpo y mejora el estado de ánimo; básicamente conecta mente, cuerpo y espíritu.”

¿Qué se necesita para ponerse en movimiento al son de este baile?
Danzar con el hula hoop es la expresión de un proceso que conlleva la recuperación y activación de una serie de funciones del cuerpo en su forma natural. No importa del lugar del que se parta, tampoco la edad, ni el sexo, porque cada proceso es distinto. Los niños/as, más cercanos al estado puro del organismo, tienen mayor fluidez, energía, elasticidad y fuerza. Generalmente no han aprendido todavía a auto limitarse. Todo ello puede recuperarse. El cuerpo es maravillosamente extraordinario y poderoso. Cualquiera que se dé la oportunidad, el tiempo y la actitud amorosa que requiere nacer a cualquier práctica que nos haga más dichosos y saludables, tienen las puertas abiertas a bailar con un hula hoop. No importa las limitaciones físicas que uno/a tenga, ¡las verdaderas limitaciones se alojan en la mente! Lo que verdaderamente importa es la actitud.

¿Cuál es el papel del hula hoop en la danza?
Al tratarse de un aro, tenemos la posibilidad de ser el eje impulsor de movimientos circulares constantes, dentro y fuera de él, lo que amplía la consciencia de nuestro espacio interno, externo y espacial; básicamente somos nosotros en relación con el hoop, y el espacio y el hoop en relación con el espacio. Ello nos adentra en el fluir de movimientos constantes, un ritmo, la unión de una serie de movimientos que trabajan la psicomotricidad del cuerpo, todo ello en un eje perfecto del cuerpo. A su vez, activamos la energía a través de todo el canal de la columna vertebral, que es la responsable de todos los movimientos de nuestro cuerpo junto con el cerebro. El movimiento natural de la respiración, el de la sangre en nuestro organismo, las estaciones, los ciclos de la vida, son circulares. También se ha documentado que el patrón de todas las formas de vida de la tierra es el mismo y que dibuja una espiral que se hace cada vez más grande en una matemática que se reproduce infinitamente, conocido como el código Fibonacci.
El ritmo, la constancia, la conexión, la consciencia interna, externa y espacial, así como la alineación de nuestro eje en armonía, favorecen el movimiento orgánico, la correcta posición del cuerpo en relación con otro elemento. El resultado de todo esto es la creación de formas y movimientos con nuestro propio cuerpo, de un infinito de formas geométricas danzadas a través del aro.

¿Cómo decidiste especializarte en esta área?
Fue a través de un chico que estuvo en Estados Unidos y que dio a conocer el Hoop Dance a una buena amiga mía. En el 2007 me plantee ofrecer un taller de Hoop Dance en el marco de la Semana Cultural de las Artes del Instituto Salvador Seguí, en España, en el que me formé y trabajé cómo técnica en animación sociocultural. Entonces en Barcelona no existía un movimiento local de hooping, con lo que lo que inicié una intensa investigación a través de la red. Encontré cientos de vídeos y tutoriales estadounidenses y empecé a practicar todos los días. Desde entonces nunca he dejado de investigar y evolucionar mi práctica, con lo que podría definir mi formación como autodidacta.
Paralelamente empecé a estudiar la Danza Butoh con Sua Urana y a partir de ese momento seguí estudiando danza y terapias alternativas junto con el Yoga, así como a ofrecer talleres de Hoop Dance tanto en el campo social como en el artístico. En los últimos dos años he tenido la oportunidad de realizar talleres con Rico Titou y Shakti Sunfire que me han aportado herramientas como formadora de Hoop Dance. Podría decir que con quienes verdaderamente he aprendido, ha sido con todas las personas que han asistido a los talleres a lo largo de estos años, así como en los procesos de creación de espectáculos, cuando uno debe trascenderse para compartir y ofrecer lo mejor de sí mismo a los demás.

Un poco de historia
Si bien esta práctica puede remontarse al antiguo Epipto, Grecia y Roma, también puede encontrarse en el periodo de la Dinastía Han, practicada por los acróbatas chinos hace mucho más de dos mil años. El Hula Hoop se hacía rodar con palos o alrededor del cuerpo y se fabricaba tanto en madera como en metal. Se concebía como un elemento simbólico, un juego y un deporte. En el contexto de los Indios Americanos, se trata de una Danza Chamánica Sagrada y se emplea como una medicina y cómo un método de representación de la vida en la que se llegan a utilizar más de 100 hula hoops pequeños.

El término de Hula está asociado al Hawaiano y Tahitiano, agregado en el siglo XVIII por los marineros Británicos que visitaron Hawai y relacionaron los bailes de allí, con algunos movimientos empleados con el aro en sus lugares de origen.

Fue en 1957, a partir de la creación de unos ejercicios de hula hoop conocidos como Australian Baboo, cuando Richard Knerr y Arthur Spud, popularizaron la venta de los hula hoops de polipropileno inventados por J. Paul Hogan y Robert Banks. Ello daría paso a la extensión y desarrollo de lo que hoy conocemos como circus hula hoop, hooping y Hoop Dance, alrededor del mundo.


Video: Hula hoop – Irina Akimova