La conexión espiritual con el caballo
Capítulo III: El estudio de las conexiones





Margrit Coates
Experta en comunicación y ayuda a los animales, autora de varios exitosos libros


Sea cual sea el concepto que tenemos de los caballos, cuando están cerca, nos conectamos a ellos a través de campos de energía. Dentro de esa conexión existen diferentes niveles de comunicación y comprensión. Hay un proceso analítico continuo que tiene lugar desde la perspectiva del caballo, que nos conduce a una aventura en conciencia.

El término "conexión" se utiliza frecuentemente en el mundo equino como un medio para medir cómo nos llevamos con un caballo en particular. Los entrenadores, monitores y organizadores de seminarios utilizan esta palabra para explicar que para tener un vínculo con nuestro caballo debemos estar abiertos a recibir información.

La presencia que proyectamos es fundamental para una buena comunicación y en general, los caballos son más conscientes de la presencia de la energía humana de lo que los humanos somos de la suya. Sin embargo, la presencia es mucho más que una unión momentánea. Se trata de permitir que la información emerja de lo cual normalmente no somos conscientes, aumentando la espera de nuestros conocimientos más allá de las normales ideas preconcebidas. Esto quiere decir que, en vez de hacer suposiciones o seguir rutinas, tenemos acceso a un nivel de existencia más pertinente. La conexión puede tener lugar sin distinción ya estemos montando, cuidando un caballo o simplemente en un contacto fugaz.

Los caballos buscan autenticidad porque quieren conectar con nosotros. La autenticidad puede definirse como estar conectado con nuestra presencia energética, correlacionando y amalgamando nuestros estados emocionales internos y externos si conflicto alguno en ninguno de estos niveles. Cuando se expresa la autenticidad, somos capaces "ver" el interior del caballo desde nuestro interior.

A diferencia de los humanos, los caballos no están dispuestos a aceptar ningún tipo de incongruencia, ya que esto les lleva a un estado de agitación. Con frecuencia, los seres humanos toman información incoherente de los demás, unas veces por ignorancia y otras veces por no hacer bien las cosas. En seguir siempre el ejemplo del caballo, descargándome de lo que siento en vez de dejar que se asiente en mí como una carga no deseable.

La intención es diferente de la atención, pero ambas están vinculadas. El caballo está atento a nuestra intención; por consiguiente es fundamental ser consciente del potente movimiento energético que esto desencadena. Los caballos también tienen sus propias intenciones y cuando están en manada pueden cumplirlas.

El estado de la mente afecta la calidad de la intención, lo cual explica por qué los efectos pueden variar. La intención es una aplicación que puede aprenderse; no se trata de un don especial o exclusivo.

La intención dirigida se manifiesta como energía magnética y electroestática, y algunas personas tienen por naturaleza más facilidad que otras para enfocar su mente. La práctica nos llevará a conseguir una conexión mente-cosmos más fuerte.