Respeto a los animales, respeto a la vida (Parte 1)

Claudia Hernández
Coaching Integral de Vida

Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.
Gandhi (1869-1948)


Cada vez es más común encontrarnos con personas que buscando un crecimiento y sanación personal se acercan a las librerías para comprarse algún libro de superación, se inscriben en algún curso o se unen a algún movimiento o filosofía que les pueda ayudar a alcanzar su objetivo y esto es algo que me parece maravilloso.
Sin embargo debemos de recordar que todo cambio debe de ser "de adentro hacia afuera" y que hay básicamente dos cosas esenciales para quienes busquemos una verdadera sanación: Tomar el 100% de responsabilidad de mi realidad y el RESPETO A LA VIDA y con esto me refiero no solo a la propia, sino a toda manifestación de la misma.

Debo confesar que en diversas ocasiones la imagen de admiración hacia algunas personas que consideraba mentores o ejemplos a seguir, se me han caído por el simple hecho de ver como tratan a sus mascotas o por la indiferencia que pueden tener hacia animales a los cuales habrían podido brindarles su ayuda y decidieron no hacerlo. En lo personal se me hace un acto de incongruencia pura. El como tratamos a los animales habla más de lo que imaginamos del como estamos con nosotros mismos.

Los animales tienen una percepción mucho más pura de la realidad que el mismo ser humano, pues cuando mucha gente habla de que porque ellos no razonan, no "piensan" y además son inferiores al hombre, la verdad es que esto es solo el ego humano hablando desde la ignorancia para decirse "superior".
Los animales perciben al ser humano como energía, ellos pueden ver tu esencia real sin filtros del ego, pues aún cuando la conciencia animal es diferente a la del hombre, esto no los hace "menos". Nunca he visto a un perro decir "Morderé a mi dueño porque es muy feo" o a un gatito "Hoy amanecí depre, así que no quiero que mi amo se me acerque en todo el día", sin embargo si he visto a muchos humanos desquitarse con su animal por tener un mal día o castigarlos a base de golpes porque no tienen paciencia.

Si alguna vez cometiste este error, no se trata de que te juzgues, tu perro, gato o caballo no lo hace. Se trata de que tomes responsabilidad y cambies este hecho. Se trata de saber ver el poder de la naturaleza y respetarlo, de ver que somos parte de ella y que según como tratas a los animales es como también te tratas a ti mismo. Esta área es en especial la más olvidada cuando de crecimiento se habla. Los medios hablan muchísimo del maltrato hacia la mujer, de decirle no a las drogas, de cómo criar niños, de no tirar basura etc. Todo esto son piezas fundamentales cuando de sanación y crecimiento se trata, pero el respeto a los animales también lo es.

Hay muchas personas que quizás me dirán que es más importante ayudar a una mujer que esta siendo maltratada por su pareja que a una perrita que sufre lo mismo por parte de su dueño y mi respuesta sería que es igual de importante, pues en las dos circunstancias hablamos del no RESPETO A LA VIDA y el maltrato, es un círculo vicioso, pues la violencia genera más violencia.
Está comprobado que muchos de los asesinos, violadores etc. empiezan maltratando y torturando animales desde la niñez, pues es aquí donde estos patrones y programas de violencia se aprenden y como padres, al hacer caso omiso o no enseñarles a respetar la vida a los niños, estamos fomentando que esto siga sucediendo y por lo tanto, lo más seguro es que ese patrón de violencia crezca. La indiferencia también es violencia.

Lo que tú le des a la vida es lo que ella te dará y es el tomar absoluta responsabilidad de nuestros actos, tanto los que decidimos llevar a cabo como los que no.
Lo maravilloso de la naturaleza es que ella no tiene ego, tu animal no te guardará rencor por aquella ocasión en que no lo trataste de la mejor manera y él siempre te dará una oportunidad de cambiar, de RESPETAR LA VIDA.
Si quieres hacer un cambio no vayas en contra de nada, ve a FAVOR. Sigue el ejemplo de la naturaleza.
En muchas culturas consideran a los perros como almas de niños y creo que por la pureza de sus actos, tienen mucha razón.

Se habla mucho de recuperar a nuestro niño interno y en cada animal, en cada ser tienes la oportunidad de hacerlo.
Si buscas sanar o crecer, empieza a voltear a ver a tu alrededor, oportunidades sobran, si no te está yendo como esperas en alguna área de tu vida, empieza a ver que le haz dado a ella, incluyendo el cómo tratas a los demás seres, no solo humanos.
La satisfacción y paz que se pueden encontrar al respetar la naturaleza es algo que ningún curso o libro te podrá dar.
Hay pocas cosas tan mágicas en esta vida que ver una sonrisa de cualquier SER.

La manera en que trates a los animales es la manera en que te tratas a ti mismo.

Y tú ¿Cómo te tratas? ¿Respetas a la vida?