El sujeto frente al fenómeno animal – Artículo y Video



Hacia una mirada integradora desde el nuevo paradigma de la complejidad


María Teresa Pozzoli
Académica e Investigadora, Escuela de Psicología, Universidad Academia de Humanismo Cristiano


Salvar el Ecosistema de la destrucción y al mismo tiempo hablar del fenómeno animal -como una entidad que también abarca lo humano- requiere de una mirada innovadora que permita el involucramiento de todo lo vivo en un todo organizado y organizante.

Requiere de una mirada basada en un universalismo dialógico e igualitario, como aquella que puede reconocerse en las posibilidades epistemológicas del "paradigma de la complejidad". El pensador que ha difundido este paradigma, Edgar Morín, quien visitara recientemente Chile, desde su propuesta del "pensamiento complejo" nos interroga en aspectos muchos más abarcativos de los que se definiría como una mera opción intelectual entre otras.

La complejidad nos permite mirar el mundo considerando nuestras absurdas exclusiones y necedades, considerando además su diversidad y su contradicción en la bastedad de sus opciones y favoreciendo la toma de conciencia de la amenazante limitación de las definiciones que hemos construido para definirlo.

Desde las premisas filosóficas de la complejidad puede extraerse una propuesta integral de cambio y del movimiento, que implica necesariamente una postura ética y existencial frente a todo lo vivo.

Lo vivo involucra desde nuestro ser personal, -único e irrepetible- hasta el universo amplio e inabarcable en permanente expansión, es decir, incluye el "unitas-multiplex". Lo vivo del "unitas-multiplex" es el referente principal del Ecosistema, en cuyo interior y como clave de su armoniosa preservación, toda entidad viva "animal", que volvemos a reiterar incluye lo humano, debe ser considerada como portadora de derechos inalienables, lo que hace que su dignidad viviente deba ser resguardada como una parte integral insustituible e inalterable del Ecosistema, como sujetos reconocibles de una macroética que es, a todas luces, necesaria como derrotero para conservar la propia vida y la del planeta.

El sujeto frente al fenómeno animal