Biodanza
Graciela Bofill

He encontrado en este artículo sobre la Biodanza un paralelo estupendo con como, en mi concepto, debería ser encarada la enseñanza de la Equitación por parte del instructor y la relación que cada jinete debiera establecer con su caballo.

El montar es una transformación constante del movimiento de un conjunto formado por dos individuos (jinete-caballo) que debiera de ser armónico, fluido, vital, libre, preciso, a la vez que su ejecución denotara perfección, satisfacción de ambos y felicidad por poder expresar a distintos niveles esa emoción generada por dicha circunstancia al igual que en la danza.

También coincido plenamente en lo que debiera lograrse para formar instructores que fueran trascendentales en la vida de los individuos, quienes a su vez también debieran de ser trascendentales en su profesión para los demás.

De allí, que podríamos hablar de Biodanza con nuestro caballo o bautizar este concepto como Bioequitación, ya que para nosotros también el Ritmo es, como en la danza y entre otras muchas cosas, una condición básica para enseñar al binomio. Se trata entonces no sólo de enseñar equitación sino de aprender a transmitir y a recibir sensaciones, intenciones, emociones...manifestando nuestra propia esencia en cada acto.

Cuando la autora habla de facilitador, entenderemos por ello instructor de equitación, que debiera resultar también un facilitador.

Acompañan a este artículo hermosas imágenes de caballos en los cuales se puede apreciar plenamente la libertad del movimiento y toda la expresividad de sus gestos en estos caballos confiados en sí mismos que pueden expresar su gallardía, entendiéndose por ello que pueden manifestar su aspecto agradable y elegancia en el movimiento junto con su valor y decisión en la forma de actuar.


Biodanza
Adaptación y comentarios: Graciela Bofill
Marcelo Toro y Viviana Canalis de Toro
Psicólogo y antropólogo chileno, profesor didacta de Biodanza. Ambos han participado en la organización de Congresos Mundiales de Biodanza en América.


El prefijo "Bio" deriva del término griego "Bios" que significa Vida. La palabra "danza" en la acepción francesa significa movimiento integrado pleno de sentido.
Biodanza, literalmente, « Danza de la vida » es una aproximación más espontánea y creativa para sentirse bien, mejorando así nuestro bienestar y a la vez, conectarse con el placer del movimiento a través de danzas simples, accesibles a todos, descubriendo el placer del movimiento, la alegría de bailar, con cualquier tipo de músicas.

Biodanza rescata el placer natural de bailar. El cuerpo y la emoción se funden en un solo elemento, la danza. El objetivo por lo tanto no es el de realizar un espectáculo si no experimentar la alegría, el placer, la simplicidad de compartir, de expresar, de caminar, de saltar, de volar, de crear, vivencialmente. Se trata entonces de vivenciar (al igual que en equitación). Vivencia es “una experiencia vivida con gran intensidad por un individuo en un lapso de tiempo aquí – ahora (génesis actual), abarcando las funciones emocionales, cenestésicas y orgánicas”. Vivencia es el “instante vivido” (Dilthey). La Biodanza y el taoísmo colocan la razón en un segundo lugar respecto a lo innato, intuitivo, espontáneo y vivencial.

Para Arantxa Sabando Oroz, la Biodanza busca reestablecer la unidad perdida en el hombre a tres niveles:

Integración con uno mismo: rescatar la unidad psicofísica.
Integración con el otro: rescatar la solidaridad de especie, en cuanto a identificación biológica. Surge el hombre ecológico, como ser relacional. La presencia del otro induce en mí nuevas formas de comunicación y de vínculo afectivo.
Integración con la Naturaleza: revincularnos a la vida cósmica como parte de algo mayor, de un todo.

Nociones y conceptos a través de vivencias de biodanza o de equitación, pueden facilitar nuestra capacidad de sincronizar con el mundo

Ritmo
La adaptación motora al ritmo musical representa un grado básico de integración motora en la propuesta de Biodanza.
Constituye la característica fundamental de los movimientos vitales.
El ritmo es una característica básica de todas las artes, sin embargo, en el arte del encuentro humano se requiere muchas veces sincronizar, entrar en ritmo con el otro, con los hijos, amigos, compañeros de trabajo, pareja, (con el caballo), donde cada cual tiene su ritmo. Si insistimos cada uno en mantener el propio ritmo, simplemente por que "yo soy así", lo más probable es que choquemos y que no logremos nuestros objetivos.

Sinergia
Tanto en biodanza como en equitación, desarrollo mi capacidad de encuentro y potencializo mis propias capacidades a través del encuentro e interacción sinérgica con otro (caballo en equitación) y con el grupo (tanda y/o grupo de alumnos que aunque no participen de la misma clase, pertenezcan a una misma línea de trabajo unificados bajo la tutela de un mismo profesor).
La sinergia es la integración de individuos que dan como resultado algo más grande que la simple suma de éstos, es decir, cuando dos o individuos se unen sinérgicamente crean un resultado que aprovecha y maximiza las cualidades de cada uno de ellos. (Esto es válido tanto para la unión jinete-caballo como así también para la unión de alumnos entre sí que comparten la misma escuela).

Flexibilidad
El desarrollo de esta cualidad, nos permite por ejemplo ante un enfrentamiento o confrontación con otra persona, plegarnos con facilidad a la opinión, voluntad o actitud de ese otro. Es una cualidad opuesta a la rigidez. La persona flexible no se sujeta a normas estrictas, a dogmas o a trabas, es susceptible a cambios y variaciones según las circunstancias o necesidades.

Equilibrio
Es la capacidad de permanecer dinámica o estáticamente en postura natural, sin desvíos u oscilaciones. El equilibrio es una compensación de fuerzas encontradas, una armonía entre cosas diversas. Es la situación de un cuerpo que a pesar de tener poca base de sustentación, se mantiene sin caerse. Peso que es igual a otro.
Esta cualidad nos otorga la posibilidad de la ecuanimidad, la mesura, sensatez y prudencia en nuestros movimientos, en las actitudes, en las opiniones.

Expresividad
Los movimientos expresivos tienen origen en los impulsos interiores cargados de emoción. La expresividad humana se manifiesta desde el nacimiento y corresponde a una necesidad profunda. La primera forma de expresión es espontánea, traducción del dinamismo del organismo que vive su presencia en el mundo. El movimiento expresivo nace de las sensaciones, emociones y sentimientos. La expresividad permite que el encuentro se transforme en un momento poético. (Para que el montar se transforme en un” momento poético” el alumno debe estar focalizado en su energía positiva ya que de lo contrario surgirán el enfado, la agresión, la frustración, la omnipotencia, etc ante cualquier inconveniente que actúe como disparador de esa de esa circunstancia).

Agilidad
La agilidad es la destreza y la soltura de los movimientos de los miembros del cuerpo.
La capacidad de desplazamiento y levedad, la rapidez de reflejos.

Fluidez
Es la continuidad del movimiento (sin prisa pero sin pausa). Los movimientos de fluidez comprometen todo el cuerpo en un proceso de desplazamiento sensible en el espacio, de manera que se produzca una conexión táctil con el aire.
Uno de los efectos más importantes de los ejercicios de fluidez en Biodanza, es la desaceleración y armonización orgánica. Renovación orgánica hace referencia a la armonía homeostática, a la regulación equilibrada de las funciones orgánicas. Esto se logra fundamentalote mediante estados de regresión que activan procesos de renovación y regulación de las funciones biológicas, reconstruyendo lo que no funciona bien.

Resistencia
Es robustez, solidez, capacidad de sostener esfuerzos físicos prolongados y defensa contra el estrés existencial y agentes patógenos. La resistencia como categoría del movimiento, en Biodanza, está vinculada al control de la fatiga y al uso apropiado de la energía.

Coordinación
Es la modulación, el control y regulación de los movimientos corpóreos.
Concertar medios y esfuerzos para una acción en común.
Lograr el placer de danzar dos o más personas, en un mismo nivel, compartiendo una misma jerarquía, de igual a igual, respetando los espacios físicos mutuamente (lo mismo sucede al montar nuestro caballo).

Biodanza y Equitación
Adaptación y comentarios: Graciela Bofill
Artículo: María Rosa Janoher
Coordinadora de la Escuela de Biodanza de Barcelona


Identidad del facilitador
Ningún ser humano es igual a otro, del mismo modo ningún facilitador es igual a otro, pero todos los facilitadores tienen en común algo importante: el Sistema Biodanza (para equitación según la FEI, debiera serlo el Sistema de Adiestramiento clásico como base formativa de jinetes y caballos para cualquier disciplina en la que quisieran especializarse con posterioridad a esta formación básica).

Aun partiendo de un mismo sistema, cada facilitador debe procurar que su identidad personal no quede diluida como consecuencia de la aprehensión del sistema. El facilitador ha de empaparse del sistema, traer el sistema hacia si mismo, en un proceso que le brinda la posibilidad de desarrollar su identidad no sólo como persona sino también como facilitador. (De hecho es lo que la la FEI pretende aunar con el Curso de Entrenadores – Coach System)

Cuando el facilitador entra en contacto con el sistema de Biodanza, se ponen de manifiesto sus tendencias innatas, su esencia. Lo importante, es que el facilitador incorpore, haga suyo, el sistema, para lo cual es indispensable vivir un proceso que le ayude a digerir el sistema, tanto en sentido técnico-vivencial como en sentido teórico-intelectual.

En mi concepto, la enseñanza de la equitación está referida al aprendizaje teórico-técnico-intelectual olvidando el aspecto vivencial de este deporte tan particular. Por suerte existen varias tendencias que comienzan a contemplar estos aspectos e incorporan un conocimiento integral del caballo no solo contemplando su morfología sino tratando de comunicarse a su manera y de comprender su mente.

Los siguientes puntos tratados coinciden con lo que en mi opinión debiera contar también un instructor o entrenador de equitación, dado que es esta una vertiente más de la docencia, con toda la responsabilidad que implica la formación en este determinado aspecto de dos seres vivientes como lo son el caballo y la persona, que a la larga involucra sus vidas como una totalidad de la cual es parte.

Características del entrenador o instructor

La empatía del facilitador

El objetivo de todo facilitador es posibilitar que otras personas accedan a dinámicas de desarrollo de su propia identidad, para lo cual es imprescindible que colabore, desde su permeabilidad y empatía, en los distintos procesos personales de desprendimiento de valores culturales aprendidos, estereotipos, máscaras, corazas, etc..., cuyos procesos son fundamentalmente identitarios. Al hablar de empatía, me refiero a la capacidad para comprender los sentimientos, razonamientos y motivaciones de los demás. De la facultad de entender que los demás pueden tener puntos de vista distintos a los nuestros, y de estar en procesos diferentes.

El facilitador debe tener esa capacidad de leer emocionalmente a los integrantes del grupo, entenderlos, comprenderlos y acompañarlos en los distintos procesos identitarios, teniendo en cuenta que no se confunda empatía con inconsistencia y sin que la propia identidad del facilitador, se diluya en estos procesos.
La adquisición de una identidad integrada es fruto de dos procesos que se desarrollan paralelamente: en primer lugar, el paso por los grupos regulares de Biodanza (del adiestramiento), indispensable para digerir e incorporar el sistema mediante la vivencia y en segundo lugar, el aprendizaje del sistema de Biodanza (adiestramiento) en el marco de un proceso de formación.

La personalidad, las experiencias y la formación son algunos de los elementos integrantes de la identidad de cada facilitador, que unidos a otros factores puntuales y diferentes en cada caso, harán que cada persona se enfrente de forma diferente a la elaboración y a la forma de impartir las primeras sesiones. Esos factores subjetivos y personales harán que unos se preocupen más por algunos aspectos y otros por otros.

El facilitador conectará Biodanza (adiestramiento) con la vida, transmitiendo que Biodanza es salud, bienestar y alegría. Es importante dejar claro que Biodanza (o el deporte) trabaja desde la parte sana y luminosa de la persona, potenciándola, de manera que potenciando y expandiendo esa parte sana y luminosa, esta acaba imponiéndose a la parte enferma (de la que nadie está exento).

En cuanto a la forma de transmitir la propuesta de la Biodanza en su dimensión existencial, se debe de tener en cuenta que Biodanza es una meditación sobre la vida, y que hunde sus raíces en las ciencias naturales, en las ciencias humanas, en la filosofía, en el arte, en la tradición, etc. Y es esta vinculación con la ética y con la estética, que la convierten en un verdadero arte de danzar la vida, este es el mensaje a transmitir a los asistentes y para ello el facilitador debe utilizar un lenguaje sentido y, porqué no, incluso un lenguaje poético. Pero lo más importante, es saber ponerle poesía a ese momento único, como lo es el momento en que una persona conoce por primera vez Biodanza.

Cualidades del facilitador de biodanza

El facilitador desempeña un papel fundamental en el grupo cuando trabaja con tandas, por ello es importante que tenga un buen conocimiento y desarrollo técnico-teórico del Sistema Biodanza (de adiestramiento). Pero ello por sí solo no basta.
Haciendo extensiva la premisa básica de la práctica de Biodanza (adiestramiento), según la cual, nadie está obligado a hacer aquello que no quiere, nadie está obligado a establecer relación o mantener vínculos con personas que no le agradan; el facilitador no puede imponer la unidad del grupo. Pero tanto la actitud del facilitador como sus características personales van a influir en la unidad del grupo.
Trabajar y potenciar algunas capacidades y habilidades personales le ayudarán a lograr una buena integración grupal.

• El facilitador es un modelo para los participantes del grupo, guía la sesión y propone las consignas que llevan a integrar el Sistema Biodanza en la vida cotidiana de los participantes. El facilitador, transmitiendo autenticidad y sinceridad, debe presentar coherencia existencial como persona, fluyendo y comunicando al grupo desde su esencia, desde lo que realmente es. La coherencia en su vida, es decir, entre lo que expresa y lo que realmente hace, es fundamental para una buena relación en el grupo el cual, en la medida que recibe coherencia, se impregna de ella.

• La ecuanimidad del facilitador en el trato con los participantes del grupo, no mostrar preferencias hacia una o algunas personas, facilita el proceso de crecimiento grupal que, de otro modo, podría perturbarse. El facilitador no puede imponer la unidad del grupo, pero tanto la actitud del facilitador como sus características personales van a influir en la unidad del grupo.

• Manejar correctamente la pulsación entre estar dentro del grupo y, al mismo tiempo, estar fuera de él observando el desarrollo de los participantes. El facilitador es un integrante más del grupo a la vez que es el guía de éste.

• En la rueda verbal con que se inicia la sesión se expresa el momento vital del grupo. El facilitador debe utilizar esa información para enlazarla con las consignas de la sesión para que de este modo los participantes sientan que la sesión se ha preparado para atender ese momento vital del grupo, lo que a su vez redunda en una mejor impregnación de los participantes a las propuestas de la sesión y el aumento de la cohesión grupal.

• Tener una personalidad abierta facilita la posibilidad de relacionarse, así como también saber escuchar, sintiendo y mostrando un interés sincero por la gente. La actitud del facilitador debe ser abierta y afectiva, con un acercamiento cálido y respetuoso hacia los participantes, especialmente en aquellos momentos en que el participante necesite refugio, seguridad y comprensión.

• Poseer una comunicación clara y un cierto sentido del humor, contribuye a dotar de levedad y a hacer menos pesadas situaciones que, a veces pueden rayar el conflicto. El sentido del humor no es estar contando chistes sin parar, sino tener la capacidad de encontrar un aspecto humorístico en lo cotidiano. Esta cualidad está relacionada con la imaginación, la creatividad y la espontaneidad del propio facilitador.

• Una buena capacidad de observación permite al facilitador obtener información del grupo, conocer su grado de integración, y manejar las situaciones que surgen en su seno.

Muestra fotográfica: Caballos! Qué belleza!! (BAJAR PPS)