El maltrato a los animales

Fuente: http://www.conciencia-animal.cl

¿Sabía usted que la crueldad hacia los animales y la violencia humana tienen una relación directa? Que el niño que golpea o tortura un animal podría crecer y herir y hasta matar un ser humano. Que el padre que le mete una patada al perro podría estar golpeando a su esposa e hijos. Que el niño que lastima un animal posiblemente ya es testigo de actos de violencia y maltrato en su familia.

El número de criminales con historial de maltrato de animales es tan alto que el Negociado de Investigaciones Federales (FBI, por sus siglas en inglés) señala la crueldad contra los animales como una característica típica para identificar jóvenes sospechosos con potencial en convertirse en criminales en un futuro. La crueldad intencional (a propósito) contra los animales es motivo de preocupación porque es una señal de problemas psicológicos.

La Asociación Psiquiátrica Americana considera el maltrato de animales como uno de los diagnósticos para determinar desordenes de conducta. También nos indica que la persona ya ha estado expuesta a cometer actos de violencia. Durante los últimos 25 años, estudios en psicología, sociología, y criminología han demostrado que criminales frecuentemente en su niñez y adolescencia tienen serios y repetidos historiales de maltrato hacia los animales.

¿Por qué sería alguien cruel con los animales? Hay muchas razones. El maltrato hacia los animales es comúnmente cometido por personas inseguras con el auto estima bajo. Estas se sienten sin poder y bajo el control de otros. El motivo podría ser para intimidar, amenazar, asustar, ofender o rechazar las reglas de la sociedad. Algunas personas que son crueles con los animales están copiando acciones que han visto y aprendido de niños o están siendo abusados por algún familiar. La mayoría de las personas que abusan de los animales son adolescentes o jóvenes adultos masculinos con un autoestima bajo, con pocas amistades y con malas notas académicas, aunque niños tan jóvenes como de 4 años también han maltratado animales.

Con todo esto presente es hora de tomar en serio la crueldad contra los animales. Es nuestra responsabilidad enseñar a los niños que el maltrato hacia los animales es incorrecto y que debemos respetar todo lo que posea vida. Si usted permite que su niño maltrate a un animal, mate un lagartijo o pajarito, por ejemplo, le enseñará que matar está bien y, por consiguiente, que es valido faltar el respeto a la vida, desarrollándose en tendencias agresivas hacia los seres vivientes indefensos. Es importante que con mucha ternura ayude a desarrollar la sensibilidad en los niños y que los corrija cuando intenten maltratar a un animal, enseñándoles así que tal comportamiento nunca es aceptable. Recuerde el viejo refrán “Más vale prevenir que tener que remediar” cuando eduque a su niño y enséñele la regla de oro “Nunca le hagas algo ha alguien que no quisieras que te hicieran a ti”.

Si es testigo de maltrato de animales repórtelo de inmediato. Esté dispuesto a ir a corte si es necesario. Ayude a defender a aquellos que no pueden por sí solos.

Las diferentes formas de crueldad

La crueldad hacia los animales se puede manifestar de muchas maneras: negligencias, abandonos, tenencia irresponsable, espectáculos crueles con animales o actos de crueldad manifiesta.

Los actos de crueldad hacia los animales quedan casi en su totalidad impunes, puedes ir un tiempo a prisión por robar pero no por maltratar a un animal.

Es hora de que existan medios legislativos para luchar contra la crueldad hacia los animales:

La violencia hacia las personas (maltratos en mujeres y niños) y la saturación del sistema judicial y penal, son argumentos habituales para negar mayor implicación en la lucha contra la violencia hacia los animales. Sin embargo, cada vez existen más estudios y trabajos que evidencian la conexión que existe entre la violencia hacia los animales y la violencia hacia las personas. Tomar mas en serio la violencia hacia los animales, supone por tanto un beneficio en la lucha contra la violencia hacia las personas:

1. El abuso hacia los animales puede indicar la existencia de un problema profundo: los niños que abusan de los animales pueden vivir en situaciones de abuso y pueden estarse graduando en la violencia hacia las personas.

2. La crueldad hacia los animales puede ser el único signo visible de una familia donde existe abuso: mientras el abuso hacia los niños y las mujeres suele ocurrir en privado, el abuso hacia los animales suele cometerse de forma abierta.

3. Los testigos o victimas de la violencia hacia los animales y las personas suelen hablar mas fácilmente sobre el abuso hacia los animales: esto comienza un dialogo con las autoridades que puede conducir a descubrir al responsable de la violencia a las personas.

4. La violencia es violencia: una persona que abusa de los animales no tiene empatía hacia otros seres vivos y tiene el riesgo de generar violencia hacia las personas.

5. El sistema judicial que sufre una sobrecarga de trabajo no considera la crueldad animal como una prioridad frente a los casos de asesinato, violación, maltratos y otros crímenes violentos: el tratamiento eficaz de la crueldad hacia los animales por la policía, fiscales y jueces puede representar la diferencia entre controlar la violencia o dejar que siga creciendo.

6. Pero el procesamiento no es suficiente: el tratamiento y monitorización también son cruciales para romper el ciclo de la violencia. Los programas de apoyo psicológico pueden ayudar a reconocer y/o mejorar otras formas de violencia. Los programas innovadores que utilizan la interacción con los animales pueden ofrecer tratamiento a delincuentes juveniles de manera que aprendan a generar empatía, confianza y habilidad para comunicarse de forma no violenta.