El Shiatsu equino

Fuente consultada: Dr. Benjamín Bernini (Italia)
Revista Suplemento Ecuestre - 2004


El masaje es seguramente una de las formas más antiguas y naturales de terapia.
La acción natural de estimularla superficie cutánea con fricciones y presiones ofrece efectos inmediatos, como cualquiera puede experimentar masajeándose enérgicamente sobre una contusión reciente, o más delicadamente sobre una articulación dolorida.

Ya en la antigüedad el masaje fue sistematizado con la codificación de técnicas precisas para alcanzar la estimulación más eficaz y en el ámbito de la ciencia médica china, eran aplicadas con la misma teoría energética sobre la cual se basan la acupuntura, la dietética y la fisioterapia.

El Shiatsu -shi (dedos), atsu (presión)- es una forma de terapia natural nacida en Japón a principios del siglo XX y ejercida por maestros que practicaban técnicas de masaje llamadas “anma” o “do-in” directamente derivadas del masaje tradicional chino o “tuina”.
Fue producto de un redescubrimiento del masaje terapéutico gracias a la obra de esos maestros que combinando conocimientos de anatomía y fisiología de occidente con bases fisiológicas y filosóficas de la medicina tradicional china, desarrollaron una técnica de terapia manual caracterizada por la presión estática sobre puntos y sus áreas corporales y la movilización de las articulaciones y la columna.

En el Shiatsu, el terapista (shiatsuka) entra en relación con su paciente a través del contacto manual, para percibir el estado de equilibrio energético sobre el que debe trabajar.
Actuando así, en el momento en que trata a su paciente, el shiatsuka ya hace un diagnóstico energético. La relación terapista (tori) y paciente (uké), consecuentemente es bidireccional.
Existen tratamientos completos a través de una secuencia de manipulaciones codificadas (katá), pero pueden ser efectuados tratamientos específicos según el problema.

La aplicación y la acción de las técnicas del Shiatsu

La manipulación es en general muy placentera y relajante y consiste en presiones mantenidas por algunos segundos sobre áreas precisas o sobre unos canales de energía que recorren toda la superficie corporal denominados meridianos, intercaladas con la movilización suave de las articulaciones.
La presión que apunta a reestablecer el flujo de energía “ki” en los meridianos, puede ser realizada con la punta de los dedos, con los nudillos, con la palma de la mano, con la planta del pié, con el codo o con las rodillas, según la posición del “tori” y del “uké” y la intensidad de la estimulación buscada.

El flujo saludable de la energía “ki” a lo largo de los meridianos, actúa positivamente sobre todo el sistema osteoartículomuscular, la circulación de líquidos corporales, el sistema linfático y hormonal, el funcionamiento de los órganos internos, la actividad del sistema nervioso autónomo, etc, colaborando eficientemente en la terapia convencional de distintas enfermedades.

La energía “ki” y el caballo

Los caballos en su estado natural dejan ver interesantes movimientos y gestos.
Ellos tienen un fuerte instinto innato para mover su propia energía y mantener su flujo saludable.
Este instinto los mantuvo en buen estado físico, fuertes, preparados y capaces para huir de sus depredadores y consecuentemente, participó de modo fundamental en su bienestar, interacción social con sus congéneres sociales y supervivencia.

Los caballos jóvenes y adultos tienen una cantidad de cosas que hacer en la vida. Los jóvenes tienen que crecer y los maduros tienen mucho que trabajar en la actividad a los que se los destine.
El Shiatsu equino puede ser una gran ventaja para ambos.

El Meridiano de la Vejiga

Hoy en día, en sus habituales condiciones de vida y en su relación con el ser humano, un caballo puede necesitar reestablecer el flujo de su energía ”ki” a lo largo de un meridiano en particular, sin embargo, las señales físicas que denotan esa necesidad pueden no ser advertidas por sus propietarios o cuidadores.
Por ejemplo, el meridiano de la vejiga es muy importante n el caballo y muchos necesitan reestablecer el flujo de energía en ese meridiano.

Así, tan simple como suena, un propietario o cuidador puede no aceptar esto. Algunos que pueden no entender por qué el meridiano de la vejiga debería ser tratado cuando el caballo no tiene problemas para orinar, tendrían que comprender la importancia de este meridiano.
El meridiano de la vejiga hace mucho más que servir a la función de ese órgano y más allá de ello, un adecuado flujo de la energía corriendo a lo largo del mismo, puede ayudar a solucionar muchos problemas en diversas partes del cuerpo del caballo y ayudará a conservar su salud y vigor.

Este es el meridiano más largo que se encuentra en el caballo. Comienza en la cara, en la proximidad del ángulo interno del ojo, continúa hacia arriba sobre el área de la nuca bajando luego hacia el hombro desde donde corre a lo largo de la parte superior siguiendo en forma paralela a la columna vertebral y doblando hacia abajo pasando por la parte externa de los miembros traseros y terminando aproximadamente en la corona.
Como todos los meridianos, hay uno situado en cada costado del caballo (también tiene una ramificación adicional que se encuentra debajo de la principal).

Cómo reconocer a un shiatsuka calificado

En muchos países del mundo existen diversas escuelas de Shiatsu dependientes de asociaciones reconocidas.
Estas asociaciones han establecido un curriculum formativo basado en el estandar reconocido por numerosos países europeos, consistente en un curso teórico práctico de por lo menos600hs académicas entres años, más un año de práctica.

Quien lo haya cursado podrá afrontar un examen que en caso de aprobarlo, lo habilitará para la práctica profesional del Shiatsu, vinculado a la asociación que garantice su calificación.
El operador no es necesariamente un masoterapista o un fisiokinesioterapista, aunque alguna escuela de la cual provengan estos profesionales incluyan algunas horas de formación sobre Shiatsu.
En general el shiatsuka es una persona en posesión de una licencia superior, calificado específicamente para ejercitar esta profesión.