Nutrición Equina

Fisiología digestiva

La digestión de los equinos se caracteriza por ser a la vez una digestión enzimática y una digestión microbiana (que se realiza en el intestino grueso).

La primera fase de la digestión se encuentra en la boca, aquí es donde la lengua crea el bolo alimentario. El paladar termina en el velo del paladar que se encarga de cerrar el acceso a la faringe, posteriormente este acceso se abrirá en las degluciones y se cerrará inmediatamente después. Los dientes también son parte importante en la digestión, un caballo adulto tiene 40 dientes, la yegua 36 (no tiene caninos), y el potro 28.

Seguidamente pasamos a detallar como se reparten los dientes en cada media mandíbula:

  · En el potro encontramos 3 incisivos y 4 molares.

  · El caballo adulto tiene 3 incisivos, 1 canino, 3 premolares y 3 molares.

  · La yegua tiene 3 incisivos, 3 premolares y 3 molares.



La faringe, es la zona de intersección entre las vías respiratorias y las digestivas, su función es la de cerrar la epiglotis mientras se está deglutiendo, al cerrar la epiglotis lo que hace es parar la respiración. El esófago comunica la faringe con el estómago pasando por el cardias.

El sistema digestivo del caballo se caracteriza por un estómago poco voluminoso y un intestino bien desarrollado dividido en dos partes, el intestino grueso, y el intestino delgado. El intestino grueso se divide en ciego, colon y recto.

Cómo se realiza la digestión?

Los alimentos "circulan" por el aparato digestivo gracias a unos fenómenos motores, que especialmente en los herbívoros ayuda a que no se produzcan obstrucciones. Los distintos componentes de las dietas son digeridos en lugares distintos del sistema digestivo.

Debemos saber que la digestión o el camino que realiza el alimento tiene una duración de 26 y 37 horas, dependiendo de la cantidad de alimento ingerido.

La comida es masticada y humidificada por la saliva. Considerar que un kilo de heno es necesario masticarlo unas 3500 veces en 40 minutos, mientras que para un kilo de avena se necesitan 1000 masticaciones en diez minutos.

Las partículas alimenticias se mezclan con la saliva, aproximadamente unos dos litros por kilo de avena y 4 litros por kilo de heno. El PH salivar es de 7'4 aproximadamente.

Una comida sin interrupciones, en calma, y siempre en horas que el animal está acostumbrado favorece una buena digestión, ya que se favorecerá la salivación y la correcta masticación.

El esófago tiene la función de llevar los alimentos al estómago. Los primeros 30-40cm se realizan de manera rápida y los últimos cinco centímetros de una manera más lenta.

En el estómago se realizará la digestión principal. Aunque este tenga poca capacidad (entre 15 y 18 litros), sólo se llenan unos dos tercios. El estómago se cierra al final de la comida impidiendo así la posibilidad de vomitar.

El estómago sólo absorbe la celulosa; las materias nitrogenadas también empiezan en el estómago su digestión. La digestión de los glúcidos es mínima, y nula para las grasas y los minerales.

Lo más correcto es racionar el alimento en tres raciones, para facilitar en todo momento la actividad gástrica.

Debemos tener en cuenta que la ingestión de agua muy fría después del ejercicio puede ocasionar cólicos.

Y siempre recordar que debemos dar los alimentos que absorben agua antes de dar de beber.

Pasado el estómago llegamos al intestino delgado (mide entre 16 y 24 metros), los alimentos estarán en el un tiempo aprox. de dos horas, y avanzan debido a contracciones llamadas movimientos peristálticos.

En él se digieren los azúcares, la lactosa y el almidón, la sustancia que se encarga de esa digestión son los enzimas producidos por el páncreas o los mismos enzimas segregados por la pared intestinal.

La mayor parte del nitrógeno no proteico será absorbido antes de que llegue al intestino grueso, uniéndose a la urea, si hay demasiado concentración de estas sustancias la urea será expulsada en el intestino grueso o eliminada en la orina.

Por lo que hemos explicado podemos asegurar que cuanto más riqueza de alimentos concentrados tenga la dieta más larga será la digestión mediante enzimas en el intestino delgado. Entre un 30 y un 60 por ciento de la energía absorbida se consigue en la digestión enzimática.

Los minerales se absorben en su mayor parte en el intestino delgado, a excepción del fósforo que se absorbe en el colon. En la primera parte del intestino delgado se absorbe el calcio, y el magnesio, el sodio, el potasio, y los oligoelementos se absorben a lo largo de todo el intestino.

El intestino grueso es la zona más voluminosa del sistema digestivo (entre 180 y 220 litros). Normalmente está lleno de residuos de la digestión enzimática. Contiene una variada flora microbiana que transforma los deshechos del intestino delgado. Este proceso produce los elementos nutritivos energéticos que pueden aportar hasta los dos tercios de la energía total absorbido en el tubo intestinal.

Una parte de la urea sanguínea pasa al intestino grueso para permitir a la flora microbiana sintetizar las proteínas microbianas. Este proceso permite al propio intestino grueso abastecer de una cantidad limitada de aminoácidos al organismo.

Las vitaminas B y K son sintetizadas por los microorganismos del tubo digestivo y rápidamente absorbidas en el intestino grueso.

La motricidad del segmento donde se produce la digestión microbiana, está muy especializada. Una parte del gas producido en la fermentación se almacena en el ciego y en caso de pararse los movimientos de esta zona, pueden distender la pared del ciego. La parálisis del colón lleva a un estado digestivo que provoca al caballo fuertes dolores.



Un elemento importante para evitar problemas digestivos es realizar los cambios de dieta de forma progresiva, si se hiciera un cambio brusco de dieta lo que podría suceder es una desviación de la actividad microbiana que pudiera ocasionar problemas de cólicos.

La digestibilidad de la materia orgánica varía según cada alimento, pudiendo ir del 90% (por ejemplo, del maíz) al 40% (por ejemplo, de la paja). Este hecho es debido a que los constituyentes celulares y el almidón, tienen una digestibilidad elevada, a diferencia de otros como los glúcidos, que son ricos en lignina y por lo tanto menos digestibles.

La digestibilidad de un forraje tierno puede ser del 75 por ciento, mientras que la de un forraje recolectado puede ser del 40 por ciento. La digestibilidad de los alimentos concentrados es mejor entre un 70% y un 90%.

Aunque el forraje, por lo general, es poco digestivo, nos encontramos que las fibras que este contiene lo hace indispensable para una buena digestión.

Nutrición Equina

En estado natural el caballo se alimenta de hierba pastando aproximadamente unas doce horas al día. Cuando el caballo está en una hípica estos hábitos son modificados, según las condiciones del animal, el tiempo de entrenamiento, su fisiología.

Necesidades de alimentación en el caballo

En los caballos hay dos tipos de necesidades, las de mantenimiento y las de utilización. Las necesidades de mantenimiento, corresponden a los gastos de la vida en condiciones normales y las de utilización que corresponden a aquellas que se producen a causa de la utilización del caballo.

La conclusión que debemos sacar es que las necesidades de energía, proteínas, lípidos, fibra, minerales y vitaminas serán distintas para cada animal.

La energía se expresa en unidades de forraje de caballo (UFC), que corresponde al valor energético neto de un Kg de cebada.

El valor nitrogenado de los alimentos se expresa en materia nitrogenada digestible, con lo cual podremos evaluar la cantidad de aminoácidos aportados por cada alimento. En un caballo de utilización diaria se deberá buscar una ración rica en UFC. Los lípidos permiten obtener los ácidos grasos esenciales, pero también son utilizados para obtener energía concentrada. La fibra es indispensable para el caballo ya que les sirve de lastre y son contiene energía.

Los minerales se clasifican en dos categorías, los macro elementos y los oligoelementos. El calcio y el fósforo son indispensables para la osificación del esqueleto.

Las vitaminas pueden ser liposolubles como la A , D, E y K o hidrosolubles como las del grupo B, H y C.

Escoger correctamente el "menú"

Los comercios proponen alimentos completos en los cuáles no es necesario añadir forraje. Este tipo de alimento facilita la distribución y el almacenamiento. Los alimentos complementarios corrigen una ración a base de forraje o de cereales. El heno no debe estar polvoriento, contener muchas hojas, pocos tallos, buen color y olor.

Fuente:
http://www.equibyte.com/esp/pres.htm