Reflexiones Ecuestres: Recopilación de reconocidos autores

El Arte Ecuestre es la identificación perfecta entre el jinete y su caballo. Es la armonía, la que le permite al caballo trabajar sin ninguna contracción en sus articulaciones o en sus músculos y la que le permite además, efectuar todos los movimientos con un placer físico, mental y con flexibilidad y ritmo. El caballo, bajo el dominio del Arte Ecuestre, es un compañero en vez de un esclavo al que se le fuerza a obedecer a su dueño.
De: “Reflexiones sobre el Arte Ecuestre” Nuno Oliveira

El buen jinete no es el que, viendo resistencias y serias dificultades pide un nuevo ejercicio, intentándolo a cualquier precio, a veces usando la violencia y brutalidad, sino más bien el que, viendo estas resistencias, sabe como volver al principio, a la preparación previa de ejercicios, hasta que obtiene la flexibilidad y relajación necesarias para poder comenzar con el ejercicio que trata de enseñar.
Sin embargo, es evidente que habiendo obtenido la flexibilidad necesaria, es también preciso montar sintiendo al caballo y con virtuosismo, con el fin de obtener del caballo todo lo que sus posibilidades pueden dar.
De: “Reflexiones sobre el Arte Ecuestre” Nuno Oliveira

Todo objeto puesto en equilibrio es fácil de mover.
De: “Método para domar los caballos de la forma más natural y más fácil” 1791 Ludwig Hunersdorf

Los caballos montados, con o sin contacto: hay que permitir a los caballos moverse con las riendas libres y no manteniéndolas firmemente, así es como puede lograrse el éxito.
Los jinetes que sujetan a sus caballos, son insignificantes y no avanzarán nunca.
Los jinetes que dan libertad a sus caballos, degustarán las mieles del Arte Ecuestre.
De: “Reflexiones sobre el Arte Ecuestre” Nuno Oliveira

Hay jinetes que sacrifican ligereza, flexibilidad y apostura no dudando en usar la fuerza con el fin de mantener al caballo, a toda costa, en una posición forzada.
Pero estos jinetes, podrán mantener esta posición forzada solo en marchas reducidas.
El caballo toma el control de las fuerzas del jinete en marchas extendidas.
De: “Reflexiones sobre el Arte Ecuestre” Nuno Oliveira

Caballos sometidos y caballos domados: Un caballo puede considerarse adecuadamente domado, cuando con una gimnasia metódica y progresiva, sin una indebida y rápida “flexibilización” muscular, se entrega al jinete sin revolverse, seguro de que no le pedirán cualquier movimiento que le pudiera forzar y le exigiría demasiado esfuerzo por su parte.
El caballo trabajará convencido de su bienestar, más que sumido en el miedo.
El miedo como profundo instinto atávico, permanece muy presente en el caballo, pues como todos los herbívoros ha mantenido esta base del miedo, para responder con la huida al menor síntoma de peligro o situación desconocida.
De: “Reflexiones sobre el Arte Ecuestre” Nuno Oliveira

Al verdadero discípulo del arte ecuestre no le debe importar ser reconocido por otros, sino tener el sentimiento de ser uno con su caballo. En ausencia de esta armonía, en el mejor de los casos, habrá desempeñado una técnica, pero nunca realizado un arte.
De: “Dogmas del Arte Ecuestre” 1985 - General Kurt Albrecht

El verdadero jinete siente y además ama a su caballo. Trabaja progresivamente, ayudando al caballo a tener músculos más fuertes y a fortificar su cuerpo, mientras a la vez, desarrolla la mente del caballo, haciéndola más sensible.
De: “Reflexiones sobre el Arte Ecuestre” Nuno Oliveira

La importancia de sentir el caballo: este conocimiento es indispensable, pues sin él le es imposible al jinete arreglar la marcha del caballo, traerle a la igualdad que debe tener y corregirle cuando pierda en ellas su orden y cadencia.
De: “Ensayos sobre los verdaderos principios de la Equitación ” 1805 - Francisco de Laiglesia y Darrac

Si el arte no fuera tan difícil, tendría buenos jinetes y caballos excelentemente domados. Pero el arte requiere además de otras cualidades, tales como unos rasgos de carácter que no todos reúnen, a saber: paciencia inagotable, perseverancia firme en el esfuerzo y valor combinado con discreta vigilancia.
Cuando la semilla existe, sólo un verdadero y profundo amor al caballo, puede germinar los rasgos del carácter para culminar la meta.
De: “ La Gimnasia del Caballo” 1875 - Gustav Steinbrecht

El jinete que no logre sentarse con flexibilidad y como en una sola pieza con el caballo, nunca podrá tener independencia entre las diversas ayudas, que es una condición sine qua non para asegurar buenas manos.
De: “Reflexiones sobre el Arte Ecuestre” Nuno Oliveira

El que produce una gran impresión de riesgo es porque no la da de dominio.
De “El noble bruto y sus amigos” 1925 - Adolfo Botín Polanco

Pedir con frecuencia, conformarse con poco, recompensar mucho.
De: “Método de Equitación basado sobre nuevos principios” 1842

La buena mano es aquella que se fija y cede cuando es necesario y que recibe con precisión la acción generada por las piernas.
De: la Caballería Francesa 1530 - 1610

La meta a alcanzar no es la elevación del cuello, es el descenso de las caderas.
De: “Piaffer y Pasaje” 1932 - General Albert Decarpentry

Las verdaderas cualidades del bocado se encuentran en el asiento, en la mano y en la pierna del buen jinete.
De: “ La Ciencia y el Arte de la Equitación , demostrado según su naturaleza” 1777 - Dupaty de Clam

Pensamiento, que sin ser ecuestre, es totalmente aplicable al jinete que participa en competencias:
El resultado de la puntuación no es lo que importa. La vida no tiene que ser considerada como un juego en el que se puntúa y alguien gana. Si estás demasiado interesado en ganar, nunca te divertirás jugando. Si estás demasiado obsesionado con el éxito, te olvidarás de vivir. Si sólo has aprendido como triunfar, es probable que hayas desperdiciado tu vida. Si una universidad se concentrara sólo en producir triunfadores, habría fallado lamentablemente en el cumplimiento de sus obligaciones para con la sociedad y con los propios estudiantes . . .
De: "Amar y vivir" - Thomas Merton