Video: El vuelo

Más allá de las palabras y las cosas, hacia el despertar de uno mismo
De “El Zen simple. El arte de vivir el momento presente”
C. Alexander & Annellen Simpkins


Ruth Fuller Sasaki fue una de las primeras mujeres occidentales que estudió el Zen.
Ella explica que el koan, no es una adivinanza que una mente ágil deba resolver. No es un artilugio verbal psicológico para producir un impacto en el ego desintegrado del estudiante y darle algún tipo de estabilidad.
En su opinión, tampoco es una paradoja, excepto para quienes lo ven desde fuera.
Cuando uno lo resuelve, el koan se presenta como una proposición clara y simple, producida por el estado de conciencia que ella misma ha contribuido a despertar.

La literatura del Zen está llena de koans de diversos maestros. Los estudiantes de hoy en día participan de la experiencia que los koans ofrecen del mismo modo que los estudiantes que los protagonizaron.
Los koans no dan explicaciones. A los estudiantes se les pide que mediten sobre la historia sin analizar ni recurrir al pensamiento racional.

La historia misma ofrece una oportunidad para adquirir una experiencia más allá del lenguaje habitual.
El Zen nos libera de los conceptos que nos distraen, limitan, inhiben, bloquean, acomplejan y, en fin, nos alienan de nuestra naturaleza profunda. Sin estas barreras, todo es posible.
El deber del estudiante de Zen es penetrar en el sentido profundo del koan.

Al principio, los estudiantes tienden a recaer en sus razonamientos habituales, pues sienten que tienen que resolver un acertijo de naturaleza racional. Esto no conduce a ninguna parte, de manera que los estudiantes quedan abrumados y ponen en duda todo lo que saben. Esto es exactamente lo que pretende el koan: que nos despojemos del pensamiento habitual y complaciente.

Con el tiempo, a medida que uno sigue concentrándose en el koan, penetra en el inconciente, en lo que C. G. Jung llamaba “la gran liberación”.
Este tipo de conciencia no racional, la mente innata, es la que el Zen nos ayuda a despertar.
Los koans no constituyen en sí mismos el aprendizaje. Son elementos que conducen a los estudiantes hacia el despertar.

De la misma forma deberemos analizar este video denominado “El vuelo”, cuyo mensaje es: “Cambia tus pensamientos y cambiará tu mundo”.