Video: Trabajo de Alexander Nevzorov - Haute Ecole - Introducción: recopilación.

Introducción: Recopilación

Ser maestro es saber transferir a los demás, en este caso al jinete (persona) o al caballo (animal), un conocimiento. Lo importante es de que manera se transmite ese conocimiento y creo haber encontrado algunas citas muy claras y simples al respecto.
Los animales, a veces, son menoscabados en su capacidad de aprender, siendo sometidos (incluso con crueldad) en vez de ser adiestrados.
La tarea del maestro de equitación tiene entonces una función mucho más ambiciosa, pues debe enseñar a ambos seres, desde una metodología acorde para cada uno, sincronizándolos a la vez.

El arte de enseñar

Daisaku Ikeda
Presidente de la Soka Gakkai Internacional (SGI), una organización mundial con más de doce millones de miembros en 190 países y territorios, y fundador de varias instituciones educativas, culturales y de investigación. Es un filósofo budista, escritor prolífico y poeta laureado, reconocido como uno de los mayores intérpretes del budismo, que ha extraído la infinita sabiduría de esta religión para ayudar a la humanidad a sobrepasar muchos de los problemas que enfrenta hoy en día.

Creo firmemente en el poder que tiene cada persona en su interior para cambiar el mundo y que ese es el papel de aquellos que enseñan: creer en ese poder, incentivarlo y liberarlo.

La relación entre maestro y discípulo puede ser una unión vital a través de la cual se abren nuevos horizontes y la vida se desarrolla. Para mí, la esencia de la educación es este proceso del carácter de una persona inspirando a otra.

Cuando los maestros se convierten en compañeros en el proceso de descubrir, ardiendo de pasión por la verdad, el deseo por aprender se encenderá de forma natural en el corazón de sus alumnos. Y una vez que los alumnos sienten que sus maestros están realmente preocupados por su bienestar individual, comenzarán a abrirse y a confiar en ellos.

La más mínima falla puede destruir la confianza del alumno y el más mínimo catalizador puede disparar su crecimiento. Es vital que los educadores crean en el potencial de cada ser y se preocupen por su felicidad como seres vivientes.

Para reflexionar: ¡Que curioso que esto suceda tanto con los alumnos como con los caballos!

El seleccionado de los Maestros

Ana Abramowski Fuente:aabramowski@me.gov.ar
La producción de este audiovisual, es el tercero de una serie de cuatro documentales. Se enmarca en el proyecto Memorias del futuro de la Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente del Ministerio de Educación y sus realizadores son Estanislao Antelo y Alejandro Vagnenkos.

¿Qué es ser un buen maestro? ¿Por qué este mundo precisa maestros? ¿Vale la pena ser educador?
Para ser un buen maestro se necesita ser un sabio. Maestro es seguir el trabajo del alumno, es estar todos los días. Esto no significa que los maestros no tengan que sentarse a estudiar. Todos los días se aprende algo nuevo.

Cuando pienso en un maestro pienso en alguien abierto, poroso, ávido de leer no solamente libros de texto, reconoce Ovide Menin. El que piensa que es maestro porque tiene un título, está muerto, no sirve, uno tiene que modificarse y crecer todos los días", advierte Hugo Di Taranto.

Para llegar a ser maestro hace falta mucho empeño, trabajo, dedicación, estudio, experiencia. Pero en las historias relatadas se olfatea también la presencia de un plus. Algunos dicen que ese valor agregado es la vocación; otros explican que se trata de una misión: cumplir, aunque sea de manera anónima, un papel en la historia. Están quienes aseguran que ese algo que excede a la formación sistemática es simplemente amor al otro. Lo cierto es que estos quince maestros que se seleccionaron saben, con ese saber cómplice y mesurado propio de los viejos, que han sido convocados a contarles a los otros, a los más jóvenes, cómo es eso de ser maestro con todas las letras.

Alguien que sabe algo más

El maestro es alguien que sabe más sobre algo en particular. Pero eso no es todo. Además, debe estar dispuesto a transmitirlo, a pasárselo a otros.

Ljerko: "Siempre se necesita alguien que da unos pasos adelante, que con su fantasía artística o con su ilusión hace algo que otros no han hecho, y lo hace muy bien. Y si no es egoísta les enseña a los demás cómo lo hace, por qué lo hace y cómo se estudia eso para llegar a hacerlo bien, y no solo aparentemente bien. Yo tenía interés y tenía percepción de lo que le faltaba a otro".

"Siempre se necesita que haya alguien que sabe más con respecto a los que saben menos. El que sabe menos tiene que recurrir al que sabe más, es decir, empezamos por el principio, como proceso de desarrollo, el papel que el adulto tiene con respecto al niño", resume la profesora Berta Braslavsky.

María Fux: saliendo del lenguaje corporal, expresa: "Entregar al otro la experiencia, porque ese es el maestro, es una de las cosas más enriquecedoras, uno nunca queda desnudo. Y así uno los ve que crecen, que lo que se ha plantado con buena tierra sigue creciendo aun cuando uno no esté".

Luis Sánchez: "Somos sembradores”.

Cumplir una misión

"Uno es un modificador de almas", define Hugo Di Taranto.

Néstor Ledesma: “Tengo una misión, eso es lo sagrado. Yo tengo que cumplir un papel en la historia, no importa que el nombre aparezca o no aparezca, el papel hay que cumplirlo, eso es lo importante, eso es ser".

Ida Deagna: "Yo creo que el maestro debe saber lo que tiene entre manos: tiene seres humanos a los que él, de alguna manera, va a modelar. Los puede modelar para donde quiera, porque estoy convencida de que el maestro logra lo que quiere de un alumno".

Hacer algo por los otros

María Concepción Fernández Lacour (Mery): “Hacen falta maestros porque no estamos solos en el mundo y porque los que ya estaban y entienden más o menos cómo funcionan las cosas, tienen el deber de orientar a los que recién llegan”.

Delia Beltrán: "Como primer fin, el enseñar es para igualar a los hombres, si no unos se quedan en un nivel totalmente diferente a otros; y también para que el hombre tenga conciencia de sí mismo, para darle valor a cada uno".
Buen maestro

Delia Beltrán define: "Es aquel que no hace una fila de burros y una fila de buenos. El chico tiene que tener valor de sí mismo para poder caminar. Uno tiene necesidad de saber que puede hacer las cosas, para hacerlas".

Ida Deagna: "un buen maestro es el que sabe adaptarse a lo que es 'ese' alumno, porque para todos no es igual. Está aquel que en un momento necesita una palabra fuerte, y está aquel a quien una palabra fuerte puede destruir".

Hugo Di Taranto
asegura: "No se puede enseñar sin alegría. No es posible enseñar, ni el alumno puede aprender, con el terror. El alumno tiene que aprender suelto".

Mery sigue echando mano a la simpleza: "Un buen maestro es el que sabe enseñar". ¿Y qué es saber enseñar? "Es querer y poder transmitir lo que uno sabe".


Video: Trabajos de Alexander Nevzorov – Haute Ecole Fuente: http://www.nevzorov-haute-ecole.com/en